Derek Maltz Sr., exdirector de la Administración de Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos, realizó un llamado al Gobierno de México para que se integre a la Coalición Anticárteles de las Américas, con el fin de ampliar la cooperación con la administración del presidente Donald Trump en cuanto al combate del crimen organizado.
En un mensaje emitido en su cuenta de X, expresó su deseo de que la presidenta Claudia Sheinbaum solicite el uso de fuerzas militares y de seguridad estadounidenses para desmantelar a las organizaciones que operan en México y Estados Unidos.
En los últimos meses, la administración de Trump ha intensificado sus medidas para combatir a los grupos del narcotráfico que se encargan de distribuir drogas en su país, en especial el fentanilo, que fue calificado como un “arma de destrucción masiva”, y a los cárteles mexicanos como “grupos terroristas mexicanos”.
Además, en distintas ocasiones, el Gobierno estadounidense ha exhortado a que la administración de Sheinbaum acepte realizar operaciones conjuntas; sin embargo, estas propuestas han sido rechazadas debido al principio con el que se rige la mandataria: “coordinación sin subordinación”, así como la defensa de la soberanía nacional.
El exdirector de la DEA explicó que las organizaciones criminales dedicadas a producir y distribuir estupefacientes los han utilizado para asesinar a miles de estadounidenses en su territorio, además de desestabilizar comunidades ubicadas en el Occidente.
En una entrevista, Maltz sostuvo que estas agrupaciones ya “no son criminales… ni cárteles de droga”, sino que se trata de organizaciones “terroristas muy sofisticadas”. Puntualizó que estos grupos han matado a más estadounidenses que todas las agrupaciones designadas como terroristas en Estados Unidos.
De acuerdo con el exdirector de la DEA, el fortalecimiento de la ofensiva contra los grupos del crimen organizado inició cuando el presidente Trump los designó como organizaciones terroristas en enero de 2025. Reiteró que las agencias de la administración estadounidense están “totalmente enfocadas y comprometidas en desmantelar su capacidad operativa”.
También puntualizó que Estados Unidos reconoció que actualmente enfrenta una “guerra química”, pues, de acuerdo con él, sus adversarios convirtieron las drogas en un arma letal para los ciudadanos del país vecino, lo que ha provocado muertes a “niveles récord”. Maltz señaló que las organizaciones utilizan los estupefacientes para desestabilizar comunidades.