Alex Serna, periodista y activista ambiental de Guerrero, fue hallado sin vida el pasado sábado 4 de julio tras permanecer desaparecido desde el 20 de junio. Se dio a conocer que su cuerpo había sido encontrado desde el 23 de junio, pero no había sido reconocido por sus familiares. Su asesinato puso bajo la lupa a empresas y dependencias del Gobierno que Serna había denunciado por operar de manera irregular o dañar el medio ambiente en la región.
El periodista de 39 años se dedicaba a documentar daños ambientales y actos de corrupción que afectaban a las comunidades guerrerenses, por lo que comenzó a ser reconocido en Zihuatanejo. Alex era originario de la Costa Grande de Guerrero y fue ahí donde abundaron más sus investigaciones sobre empresas o autoridades corruptas.
Debido a su labor periodística, en marzo de 2026 publicó en sus redes sociales que había sido blanco de diversas amenazas y exhibió mensajes donde le advirtieron que ya conocían su ubicación. “...Piensas que la gente meterá las manos por ti, no estamos jugando, ya tenemos tu ubicación y todo”, fue uno de los mensajes que recibió el activista.
A pesar de las amenazas, Alex continuó documentando irregularidades en la región; incluso, el día de su desaparición publicó un último video que contenía la primera parte de una investigación que estaba realizando desde 2024.
Después de que se dio a conocer su asesinato, dos casos sobresalieron entre los temas que había investigado recientemente: el primero contra una empresa deshidratadora de mangos y el segundo, un proyecto a cargo de las autoridades municipales. A ambos los denunció por irregularidades en sus permisos y por afectar al medio ambiente.
El caso de la deshidratadora de mango sin permisos
El 20 de junio, día de su desaparición, publicó un video en el que denunció a Sunsets Tropicales de México, operada por el empresario extranjero Frank Thomas Cruz. De acuerdo con su investigación, la empresa se declaró como empacadora de mango, a pesar de que se dedicaba a deshidratar y utilizaba químicos para realizar el proceso.
Además, denunció que dicha empresa ha contaminado desde 2017 los límites de las comunidades La Saladita y Los Llanos de Temalhuacán, en la Costa Grande de Guerrero. Alex advirtió que los químicos utilizados para deshidratar la fruta provocan contaminación del aire, agua y tierra en dichas comunidades.
Tras realizar diversas solicitudes a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), el activista informó que la empresa carece de permisos ambientales y de concesiones de agua, por lo que Sunsets Tropicales de México extrae este recurso de manera ilegal y contamina el medio ambiente a través de sus procesos, además de poner en riesgo a sus trabajadores y a la población a su alrededor.
SEMAR también violó leyes ambientales
En otro de sus videos, Alex denunció la construcción de un inmueble en el muelle de Zihuatanejo de Azueta, el cual no contaba con permisos de la Semarnat y se trataba de una remodelación al Recinto Portuario y Explanada del Acceso al Muelle Principal de la Secretaría de Marina.
De acuerdo con la denuncia del comunicador ambiental, esta zona es conocida por la inestabilidad de su suelo debido a su base de piedra, así como por su cercanía al mar y la laguna, lo que pondría en riesgo la seguridad de la zona. Alex advirtió que dichas acciones se realizaron sin permisos ambientales y que estaban vinculadas a licitaciones otorgadas a personas cercanas a Lizette Tapia, presidenta municipal de Zihuatanejo.
“Estas obras son sin permisos ambientales. Mientras ellos cierran negocios por no tener los permisos, la licencia de funcionamiento… Ellos operan sin los permisos necesarios, donde por su ego ponen en riesgo el futuro del municipio”, señaló Alex, solo seis días antes de su desaparición.
Hasta el momento, no se tiene conocimiento de las circunstancias y causas de su desaparición, pero estas dos investigaciones tomaron relevancia después de que se dio a conocer que el activista había sido asesinado tras denunciar estos casos.