El periodista argentino Eduardo Feinmann ofreció una disculpa pública luego de la polémica internacional que provocaron sus declaraciones contra los mexicanos durante una transmisión de A24, en el contexto de la Copa Mundial 2026. Sus comentarios generaron una ola de críticas en México, alcanzaron la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum y motivaron reacciones de figuras públicas como Alejandro Fernández.
La controversia comenzó después del partido entre México y Ecuador, correspondiente a los octavos de final del Mundial. Durante la emisión de su noticiero, Feinmann insistió en desacreditar el triunfo de la Selección Mexicana. Días antes ya había asegurado, sin presentar pruebas, que la victoria de México se habría dado porque supuestos grupos del crimen organizado amenazaron a la selección ecuatoriana para que perdiera el encuentro. Esa versión fue desmentida y ampliamente criticada.
Posteriormente, el conductor volvió a referirse a México y lanzó una serie de expresiones que desataron la indignación. Entre ellas afirmó:
“Detesto a los mexicanos, los detesto con mi alma”.
También aseguró que los mexicanos “les tienen envidia” a los argentinos y que “quieren ser como nosotros”, declaraciones que rápidamente se viralizaron en redes sociales y fueron calificadas como ofensivas y xenófobas por miles de usuarios.
El tema llegó a la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien condenó las declaraciones del periodista argentino. La mandataria calificó los comentarios como “indignantes” y recordó que Feinmann ya había difundido información falsa al afirmar que el crimen organizado había intervenido en el resultado del partido entre México y Ecuador.
Durante su intervención, Sheinbaum expresó:
“Es indignante, nada más para que vean, un presunto periodista, vamos a llamarle así, un pseudoperiodista, lo que dice de las y los mexicanos”.
También agregó:
“Es una persona que inventa que el equipo ecuatoriano había recibido amenazas de algún grupo de crimen organizado para que no ganara el partido con México”.
Y concluyó con un mensaje en defensa del país:
“El que no quiere al pueblo de México, no le va a ir bien nunca, porque el pueblo de México es digno y miren que tenemos dignidad”.
Tras la fuerte presión mediática y política, Eduardo Feinmann dedicó parte de una nueva emisión de A24 para ofrecer una disculpa pública. El conductor sostuvo que sus palabras fueron sacadas del contexto deportivo y negó haber querido expresar odio hacia los mexicanos.
En su mensaje afirmó:
“Hice un comentario que generó un enojo de millones de mexicanos. Quiero ser claro con ustedes: no fue un mensaje xenófobo, no fue un mensaje de odio, estábamos hablando de futbol”.
Añadió:
“Y cuando las palabras de uno terminan lastimando a personas que nunca fueron el destinatario del mensaje, cabe aclararlo. Lo hago con el corazón en la mano”.
Más adelante señaló:
“Si pudiera tener la bandera de México la tendría. Si un mexicano sintió que mis palabras lo estaban alcanzando personalmente, quiero decirle que ese no fue el significado de lo que dije”.
Finalmente concluyó:
“Una pasión deportiva nunca debería confundirse con el desprecio de un pueblo. Yo no tengo desprecio por el pueblo mexicano”.
Tras la disculpa del periodista argentino, la presidenta Claudia Sheinbaum volvió a pronunciarse durante su conferencia matutina del jueves 9 de julio. La mandataria consideró que la explicación de Feinmann no eliminaba la ofensa y sostuvo que descalificar a la Selección Mexicana también representa una falta de respeto para el país.
Al referirse al mensaje del conductor, Sheinbaum declaró:
“Él se justifica porque solo habló del futbol, o sea que estaba hablando de la selección nacional, dice: ‘no es a todo el pueblo de México, solo al futbol’, pues nos ofende igual porque nadie debe ofender a la Selección Nacional”.
La presidenta reiteró que el futbol forma parte de la identidad nacional y defendió el desempeño del equipo mexicano en la Copa Mundial. Además, insistió en que las expresiones de Feinmann fueron inapropiadas, aun cuando posteriormente ofreciera una disculpa pública.