Después de 69 días de haber solicitado la licencia para separarse de su cargo como gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya rompió el silencio a través de un mensaje publicado en su cuenta de X. En este aseguró que las acusaciones que lo señalaron como parte de una presunta red de narcotráfico vinculada a la facción de “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa responden a un ataque de la ultraderecha para menoscabar la soberanía nacional.
Rocha Moya afirmó que solicitó la licencia para separarse de su cargo desde su convicción como mexicano que confía en las instituciones y las leyes del país, con el objetivo de que, sin la protección del fuero constitucional que le otorga su cargo, se pudieran realizar las investigaciones correspondientes sobre su caso.
En contexto, el 29 de abril del presente año, el Departamento de Justicia de Estados Unidos emitió acusaciones en contra de diez funcionarios públicos morenistas del estado de Sinaloa, quienes fueron vinculados a presuntos delitos relacionados con la conspiración para traficar narcóticos hacia Estados Unidos, además de actuar en beneficio del grupo del crimen organizado para que este tuviera impunidad en la entidad.
En estas imputaciones se incluyó al ahora gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya; al senador de la República, Enrique Inzunza; y al presidente municipal de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, quien también solicitó licencia para separarse de su cargo.
En su comunicado de X, Rocha Moya explicó que durante este tiempo en el que se separó de su cargo acudió ante la Fiscalía General de la República, donde fue citado a comparecer sobre el caso en calidad de testigo. Aseguró que respondió de manera “puntual y veraz” a todas las preguntas que el Ministerio Público Federal le realizó durante su comparecencia.
Diversos medios de comunicación informaron que posiblemente el gobernador con licencia ya no se encontraba en Sinaloa, mientras otras versiones apuntaron a que residía en el Palacio Municipal de Culiacán; no obstante, en su mensaje aseguró que desde el 1 de mayo se ha mantenido en su domicilio de Culiacán.
Además, informó que, al contrario de lo que se ha dicho sobre la protección que habría recibido por parte del Gobierno Federal, ningún elemento de corporaciones federales lo protege o lo resguarda. En su mensaje señaló directamente al periodista Carlos Loret de Mola, pues aseguró que lo escrito por él sobre este asunto “es absolutamente falso”.
Rocha Moya afirmó ser “objeto de una atroz embestida mediática de calumnias y de imputaciones sin sustento fáctico ni legal alguno”, tal como lo ha sostenido el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, a pesar de que Estados Unidos ha asegurado tener pruebas sobre este caso.
“Hoy queda claro que se trata de un ataque promovido desde la ultraderecha, con la pretensión de menoscabar la soberanía nacional y estigmatizar al movimiento de transformación a favor de los pobres más importante del continente”, concluyó Rocha Moya, sobre la presunta intención de Estados Unidos de injerir en los asuntos internos de México.