Ciudad de México.- La manifestación encabezada por integrantes de colectivos de la comunidad trans en la Ciudad de México escaló de una protesta para exigir diálogo con las autoridades a una jornada de destrozos que afectó instalaciones del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro y diversos inmuebles gubernamentales.
Los hechos ocurrieron la tarde del jueves 9 de julio, cuando decenas de manifestantes se movilizaron desde Paseo de la Reforma para exigir una reunión con autoridades federales y capitalinas, entre ellas el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, Arturo Medina, así como el secretario de Gobierno de la Ciudad de México, César Cravioto. Sin embargo, luego de que la reunión fuera cancelada, la protesta se intensificó y derivó en actos de vandalismo.
Durante el recorrido, las manifestantes realizaron pintas y causaron daños en instalaciones gubernamentales, incluyendo inmuebles relacionados con la administración pública, además de dirigirse hacia las instalaciones del Metro de la Ciudad de México.
Uno de los principales puntos afectados fue la estación Hidalgo de la Línea 2, la cual había sido entregada recientemente tras una remodelación realizada con recursos destinados a modernizar el sistema de transporte rumbo al mundial de Fútbol 2026. Ahí, un grupo de personas arrancó y destruyó los nuevos candelabros instalados como parte de la rehabilitación además de dañar cámaras de video vigilancia, luminarias y otros elementos de la infraestructura. Videos difundidos muestran incluso cómo una de las cámaras fue utilizada como “piñata” por las manifestantes, mientras otras golpeaban el equipo con tubos metálicos.
Además de los destrozos, las manifestantes liberaron los torniquetes de acceso para permitir el ingreso gratuito de usuarios, acción que denominó “Metro popular”, mientras personal de seguridad del STC permaneció resguardado para evitar enfrentamientos o poner en riesgo a los pasajeros.
La movilización tuvo como origen la exigencia de atención a diversas demandas de la comunidad trans, entre ellas acceso a vivienda, empleo, servicios de salud dignos y el respeto pleno a sus derechos. No obstante, la cancelación del encuentro con funcionarios derivó en una serie de acciones que dejaron daños materiales tanto en infraestructura pública como en instalaciones del Gobierno de la Ciudad de México.
Hasta el momento, las autoridades capitalinas no han informado el monto total de las afectaciones ocasionadas por la protesta, mientras continúan las evaluaciones para cuantificar los daños en las estaciones del Metro y en los inmuebles públicos vandalizados. Asimismo, el Gobierno capitalino mantiene abierta la posibilidad de retomar el diálogo con los colectivos para atender sus demandas y evitar nuevas movilizaciones.