Desde el pasado 8 de julio de este mismo, ha circulado de manera masiva en las redes sociales un video en el que se puede observar el momento exacto de un terrible ataque de un sujeto en contra de una persona en silla de ruedas; la agresión ha generado indignación en la población en general y una ola de distintas reacciones en internet.
El hecho en cuestión supuestamente habría ocurrido el pasado 2 de julio en la Ciudad de Oklahoma, en el Estado del mismo nombre que se ubica en los Estados Unidos; cuando un hombre que ahora ha sido identificado como Alexander Emery de 38 años decidió atacar de manera repentina y completamente aleatoria a una persona en silla de ruedas que se encontraba cruzando la calle, justamente enfrente de la sede del Departamento de Policía de la ciudad.
El agresor lanzó una bomba molotov en contra de la persona en silla de ruedas, prendiendolo en llamas momentáneamente; en ese instante la víctima intentó alejarse del fuego, pero el agresor lo impidió empujándolo de nuevo a las llamas.
Afortunadamente la víctima del ataque logró sobrevivir en parte, gracias a la ayuda y rápida intervención de algunos de los transeúntes que presenciaron el ataque y policías que corrieron a auxiliar y apagar el fuego; hasta el momento se reporta que el hombre en silla de ruedas solamente sufrió leves quemaduras y que ya se encuentra en proceso de recuperación para que pronto sea dado de alta.
Mientras que las autoridades arrestaron al atacante identificado como Alexander Emery, en el mismo lugar de los hechos y se ha reportado que el juez que lleva su caso ya le ha consignado consecuencias legales por sus acciones.
Según medios estadounidenses, el juez encargado del caso le ha fijado al atacante una fianza de 50 mil dólares, que serían un aproximado de 877 mil pesos mexicanos; y que además enfrenta cargos por intento de homicidio, agresión con arma mortal, incendio provocado y uso de artefactos incendiarios; todo esto a plena luz del día y en vía pública.
Debemos resaltar que en el Estado de Oklahoma, el cargo de intento de homicidio es un delito grave que puede castigarse con penas que van desde los 4 años de prisión hasta la cadena perpetua, dependiendo de los agravantes como el uso de artefactos explosivos o incendiarios como en este caso.