Por unanimidad, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolvió la invalidación de la revisión realizada por la Auditoría Superior del Estado de Guerrero (ASEG) al Gobierno de Abelina López Rodríguez, en el municipio de Acapulco, en la que se evaluó un presunto uso irregular de más de 898 millones de pesos durante su administración.
La SCJN determinó que la Auditoría es incompetente para revisar el ejercicio de recursos que tienen un origen federal y que la fiscalización de dichos recursos es únicamente facultad de la Auditoría Superior de la Federación, encabezada por Aureliano Hernández Palacios.
En la sesión donde se resolvió este punto, el máximo tribunal explicó que con esta resolución no se exonerará al Municipio de Acapulco sobre cómo maneja los fondos públicos, sino que se intenta aclarar de manera estricta cuáles son las competencias de cada dependencia involucrada, para que así se puedan determinar responsabilidades por presuntas irregularidades.
La Suprema Corte resolvió que la Auditoría Superior de Guerrero actuó de manera ilegal al fiscalizar el uso de recursos federales por su propia cuenta y sin existir un acuerdo previo con la Auditoría Superior de la Federación. Por su parte, la ASEG ofreció como prueba un convenio de colaboración con la Auditoría Superior.
No obstante, el proyecto del ministro Arístides Guerrero rechazó que dicho convenio le permitiera fiscalizar los recursos del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal y de las Demarcaciones Territoriales del Distrito Federal. Algunos de los ministros pidieron que durante la sesión no se refirieran a ambas auditorías en la sentencia final, pues ese instrumento no fue aplicado en la auditoría impugnada por el municipio de Acapulco.
Actualmente, Abelina López está en busca de la candidatura para la gubernatura de Guerrero por Morena; sin embargo, carga una lista de escándalos relacionados con el presunto uso irregular de los recursos públicos de Acapulco.
En octubre de 2025, Abelina protagonizó un escándalo al portar un lujoso collar valuado en 227 mil pesos, de la marca Van Cleef, esto en medio de la crisis económica que enfrentó Acapulco después de los sucesos ocurridos por el huracán Otis. López aseguró que la joya había sido un regalo por parte de la población de Acapulco.
Debido a este collar, la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción del Estado de Guerrero abrió una carpeta de investigación por el presunto delito de cohecho ante la posesión y exhibición del accesorio de lujo, ya que, según la ley, los servidores públicos no pueden recibir obsequios vinculados a sus funciones.