La Secretaría de Salud federal se encuentra en el centro de una nueva polémica luego de publicar en sus redes sociales un video animado para promover el parto natural y la partería como parte de la Estrategia Nacional de Partería 2026-2030, una política pública con la que el Gobierno de México busca incrementar el número de nacimientos atendidos por parteras profesionales y tradicionales, además de reducir las cesáreas innecesarias cuando no exista una indicación médica. La campaña forma parte de los acuerdos anunciados tras la instalación del Comité Nacional de Partería encabezado por el secretario de Salud, David Kershenobich.
En el video, la dependencia sostiene que “el parto natural es un derecho de todo el pueblo” y afirma que durante generaciones esta forma de dar a luz fue la más común, mientras que actualmente se ha convertido en una opción que, según el mensaje, muchas personas ya no pueden costear. También invita a las mujeres embarazadas a considerar un parto fisiológico cuando tanto la madre como el bebé se encuentren sanos y no existan factores de riesgo, bajo frases como “si tú y tu bebé están sanos, tu cuerpo sabe el camino”.
La publicación enumera diversos beneficios asociados al parto vaginal, entre ellos una recuperación más rápida para la madre, una mejor adaptación respiratoria del recién nacido y un inicio más sencillo de la lactancia materna. Estas afirmaciones coinciden con recomendaciones respaldadas por organismos internacionales de salud para embarazos de bajo riesgo, siempre que exista vigilancia médica y capacidad para responder a cualquier complicación.
Sin embargo, el contenido desató una intensa discusión en redes sociales que rápidamente fue más allá del mensaje sobre la partería.
Uno de los principales cuestionamientos fue el uso evidente de inteligencia artificial para crear toda la animación. Usuarios señalaron múltiples errores visuales característicos de este tipo de herramientas, como textos ilegibles, objetos deformados, inconsistencias en las manos, instrumentos médicos mal representados y un consultorio de partería con elementos poco realistas.
Además, numerosas críticas señalaron que el video presenta una visión idealizada del parto, mostrando espacios impecables, limpios y estéticamente perfectos que, según los usuarios, no reflejan las condiciones que enfrentan muchas mujeres en hospitales públicos del país.
La utilización de inteligencia artificial también generó señalamientos por considerarse contradictoria con posturas expresadas anteriormente por integrantes del gobierno federal, incluida la presidenta Claudia Sheinbaum, quien en distintas ocasiones ha advertido sobre los riesgos de la inteligencia artificial para difundir desinformación o manipular contenidos y ha pedido un uso responsable de estas tecnologías.
Otra parte importante de la conversación se centró en el mensaje de fondo de la campaña. Aunque numerosos médicos, especialistas y usuarios reconocieron que el parto natural es la mejor opción cuando el embarazo transcurre sin complicaciones y existen las condiciones adecuadas, consideraron que el problema no es promoverlo, sino hacerlo sin enfatizar que requiere infraestructura hospitalaria suficiente, personal capacitado y acceso inmediato a una cesárea de emergencia si llegara a ser necesaria.
Entre las opiniones más compartidas se encuentra la idea de que el parto natural debe impulsarse únicamente cuando es seguro para la madre y el bebé, pero que el Estado primero tendría que garantizar hospitales equipados, especialistas, anestesiólogos, quirófanos disponibles, bancos de sangre y servicios obstétricos de emergencia en todo el país.
Diversos usuarios sostuvieron que la pobreza no debería convertirse en un argumento para incentivar determinados modelos de atención médica ni implicar que las mujeres asuman mayores riesgos durante el nacimiento de sus hijos por falta de opciones. En ese sentido, afirmaron que la prioridad debería ser fortalecer el sistema público de salud para que cualquier mujer pueda acceder, según su condición médica, tanto a un parto vaginal seguro como a una cesárea cuando esté indicada.
También hubo críticas que calificaron el mensaje como simplista al considerar que podría interpretarse como una sustitución de criterios médicos por un discurso basado en ideales, cuando las decisiones obstétricas deben individualizarse y depender exclusivamente de la evaluación clínica de cada embarazo.
Hasta el momento, la Secretaría de Salud no ha emitido un posicionamiento específico sobre la controversia generada por el video ni sobre las críticas relacionadas con el uso de inteligencia artificial en la campaña.