La jueza recién electa en Sonora, Blanca Diva Ponce Caro, quedó en el centro de la controversia luego de darse a conocer que formaba parte de la estructura territorial de Morena en la entidad, pese a desempeñarse como integrante del Poder Judicial.
Ponce Caro, quien se desempeñaba como jueza penal del Circuito 2 y recientemente resultó electa en el proceso judicial impulsado tras la reforma al Poder Judicial, participó el pasado sábado en un evento partidista encabezado por el dirigente estatal de Morena en Sonora, David Mendoza.
Durante el acto político se tomó protesta a 246 presidentes y secretarios de comités seccionales del partido en distintos municipios de Sonora. En ese contexto, Blanca Diva Ponce Caro apareció como secretaria ejecutiva de uno de los comités seccionales de Morena, además de formar parte del Consejo Municipal del partido en Cajeme.
La presencia de la juzgadora en actividades internas de Morena generó cuestionamientos debido al debate nacional sobre la independencia judicial y la cercanía de algunos perfiles electos con estructuras partidistas, particularmente después de la aprobación de la reforma judicial promovida por el oficialismo.
El propio Comité Estatal de Morena respondió a las críticas y aseguró que el cargo ocupado por Ponce Caro dentro del partido no era remunerado ni implicaba funciones de alta responsabilidad. Asimismo, sostuvo que, conforme a la normativa interna de Morena, la jueza sería dada de baja del padrón de militantes.
A pesar de ello, la participación de la juzgadora en actividades partidistas quedó documentada públicamente a través de redes sociales. La propia Blanca Diva Ponce Caro compartió imágenes y mensajes relacionados con la instalación del Consejo Municipal de Morena en Cajeme y con la organización territorial del partido.
En una de sus publicaciones escribió:
“En Cajeme seguimos dando pasos firmes en la construcción de un movimiento más cercano, organizado y comprometido con la gente, con la integración del Consejo Municipal. La participación y el trabajo en unidad son fundamentales para seguir fortaleciendo la transformación desde cada comunidad”.
El caso ocurre en medio del contexto nacional derivado de la reforma judicial aprobada por Morena y sus aliados, la cual permitió la elección popular de jueces, magistrados y ministros. Desde el inicio de la discusión de dicha reforma, diversos sectores de oposición, organizaciones civiles y especialistas advirtieron sobre el riesgo de que perfiles cercanos a partidos políticos llegaran al Poder Judicial, comprometiendo la imparcialidad y autonomía de los juzgadores.
Tras el crecimiento de la polémica, Morena Sonora informó que Blanca Diva Ponce Caro fue relevada de su cargo partidista como secretaria de la sección 899 en Ciudad Obregón y anunció que iniciaría el proceso para darla de baja del padrón de militantes.
Horas después, la propia Ponce Caro presentó su renuncia irrevocable como jueza penal en Sonora. En la carta dirigida al Poder Judicial estatal señaló que su decisión tenía como objetivo “evitar interpretaciones y señalamientos derivados de mi participación en actividades partidistas”.