Sara Carter, titular de la Oficina de la Casa Blanca para la Política de Control de Drogas, elogió la colaboración que Estados Unidos ha logrado establecer con México. La funcionaria estadounidense resaltó que el trabajo conjunto para combatir a los cárteles del narcotráfico ha alcanzado niveles destacados bajo la gestión de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Las declaraciones de la funcionaria se dieron a conocer públicamente durante una entrevista concedida al programa American Thought Leaders. En este espacio, Carter describió la dinámica de coordinación que mantienen las agencias de seguridad de ambos países, asegurando textualmente: “Nunca habíamos visto eso, no de esa manera, no con esa cooperación”.
Para ilustrar este avance, la funcionaria detalló el operativo implementado en febrero por las fuerzas armadas mexicanas para dar caza a Nemesio Oseguera, alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Según explicó, la dinámica consistió en que la administración estadounidense entregó la información de inteligencia disponible para que las autoridades locales procedieran.
Carter precisó que las acciones en territorio mexicano contaron con la participación directa de la Guardia Nacional, las fuerzas especiales y la operación del secretario de la Defensa, general Ricardo Trevilla. El impacto de este golpe al narcotráfico motivó una llamada telefónica por parte del presidente Donald Trump a la mandataria Claudia Sheinbaum.
Durante la entrevista, la denominada zarina antidrogas de Estados Unidos también defendió las decisiones de la administración de Donald Trump de fijar como objetivo a los servidores públicos vinculados con el crimen organizado. De manera específica, se refirió a las acusaciones formuladas por Washington en contra del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha.
La funcionaria sostuvo que las investigaciones apuntan a diversos altos funcionarios pertenecientes al denominado “clan de Culiacán”, a quienes se señala de proteger la estructura del Cártel de Sinaloa. Según sus palabras, las autoridades norteamericanas actúan bajo la premisa de que los gobiernos cooperan al saber que el presidente Trump habla en serio respecto a las consecuencias de no hacerlo.
A pesar de los avances descritos en la captura de objetivos prioritarios, las acusaciones contra el gobernador sinaloense introdujeron tensiones en la relación bilateral de seguridad. El gobierno de Claudia Sheinbaum calificó formalmente el expediente contra Rocha como una acción de trasfondo político orientada a la intervención en asuntos internos.
Ante esta situación, la presidenta mexicana solicitó la apertura de más reuniones bilaterales con el fin de evitar malentendidos entre las dependencias de ambos lados de la frontera. Si bien se había anunciado una nueva visita de la funcionaria Sara Carter a territorio nacional para desahogar dicha agenda, el encuentro bilateral fue finalmente cancelado.