El pasado 21 de julio, se encontró sin vida en su propio domicilio al profesor Alberto Israel Jasso Cruz; sin embargo lo que trascendió de este suceso fue que horas antes de su fallecimiento, el docente publicó en sus redes sociales un video en donde explicaba el contexto de los hechos.
Y es que, es importante tener en consideración que días antes de que el profesor se quitara la vida, habia recibido una denuncia por presunto acoso sexual por parte de una de sus propias estudiantes; por lo que tras hacerse publica la denuncia, la institucion educativa en la que laboraba, decidio separarlo temporalmente de sus funciones como parte de las medidas preventivas adoptadas mientras continuaban las investigaciones del caso.
Sin embargo y debido a que el imputado en este caso, decidió terminar con su vida; el proceso judicial de abuso sexual impuesto por la menor queda cerrado, lo que significa que no se procedera con un juicio que establezca los hechos.
Lo que nos deja en un escenario en donde, el hecho de que la estudiante haya realizado una denuncia no prueba que efectivamente el profesor sea culpable de lo que se le acusa; ni el suicidio del profesor prueba su inocencia.
Generando de esta manera un debate sobre si el profesor era inocente o si la supuesta víctima mentía; y es que en el video del profesor, él mismo hace especial énfasis en que es inocente, negando las acusaciones en repetidas ocasiones y justificando su decisión de no presentarse ante la justicia y continuar con el proceso debido a que según sus propias palabras “en este tipo de casos, no hay presunción de inocencia”.
Alimentando de esta manera el mito de “las denuncias falsas”, cuando de manera estadística más del 98% de las denuncias por violencia sexual terminan siendo veridicas y en donde desafortunadamente la gran mayoria terminan impunes o sin consecuencias sociales, legales y/o economicas para los agresores.
Además, es importante destacar que en este caso la implicada es una joven menor de edad, la cual fue expuesta públicamente y vulnerada al momento de que difundieron sus datos personales en un video de redes sociales, lo cual actualmente es considerado un delito en México por tratarse de una menor de edad.
Hasta el momento, se conoce que la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México lleva a cabo dos investigaciones relacionadas con el caso, la carpeta iniciada por las denuncia de presunto abuso sexual presentada por la estudiante y las diligencias para determinar las circunstancias del fallecimiento del profesor.
Y de acuerdo con la información pública disponible, no se ha informado que el caso presentado por la estudiante hubiera llegado a una vinculación a proceso, ni que existiera una sentencia antes del fallecimiento del docente; lo que termina por levantar más sospechas sobre la decisión del profesor de terminar con su vida de una manera tan apresurada.
En este caso, algunos colectivos feministas han mencionado que el acto de suicidio del docente no ha hecho mas que empeorar el caso y derivar en una nueva ola de ataques dirigidos hacia la denunciante, pues recordemos que, como se menciono anteriormente, el profesor difundio en su video los datos personales de la joven.
"Y como último acto de violencia, un señor denunciado por abuso sexual decidió quitarse la vida, no sin antes señalar a la alumna que lo denunció y culparla por su decisión, dejándola a merced de la opinión pública, desencadenando una ola de acoso y violencia en su contra". Fue la declaración de uno de los colectivos feministas en redes sociales.