Alrededor de dos mil personas provenientes de Marruecos llegaron nadando a la frontera de Ceuta, España. La situación desencadenó que las autoridades locales pidieran al Gobierno de España declarar una emergencia nacional y solicitaran la intervención del Ejército para restablecer el orden en la frontera.
La ciudad de Ceuta, junto con Melilla, constituye una de las dos fronteras entre África y la Unión Europea, por lo que es recurrente que este tipo de flujos migratorios ocurran en el lugar. No obstante, las autoridades españolas advirtieron que el episodio del 30 de julio representó uno de los más importantes desde la crisis migratoria de 2021, en la que casi 10 mil personas ingresaron a Ceuta en cuestión de horas.
Debido a la situación, el Gobierno de España desplegó a elementos de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, con el fin de fortalecer la vigilancia fronteriza, mantener la seguridad y atender la crisis migratoria en la zona. El despliegue de seguridad será supervisado por el Mando de Operaciones, que apoyará las labores de vigilancia y control fronterizo.
Las autoridades señalaron que el despliegue militar responde al incremento de cruces irregulares en la frontera de Marruecos y Ceuta, punto que históricamente ha concentrado los mayores intentos de ingreso al territorio de la Unión Europea.
La medida del Gobierno español, además de contemplar el envío de elementos de seguridad a la ciudad, también proveerá equipo adicional para fortalecer la frontera de Ceuta. Se anunció la incorporación de unidades especializadas en operaciones marítimas y de buceo, el reforzamiento con embarcaciones, un helicóptero y personal para operar drones. Asimismo, se enviaron elementos de la Policía Nacional para las labores de identificación de los migrantes.
Rachid Sbihi, jefe de agentes de la Guardia Civil, declaró que en Ceuta “actualmente, la situación es de caos absoluto”. “No se pueden dar cifras exactas, es imposible, hay miles de inmigrantes cruzando”, afirmó.
Tras el ingreso de miles de inmigrantes a Ceuta, se reportó que al menos nueve personas perdieron la vida durante el caso que se desató en la ciudad de la Unión Europea. Hasta el momento no se tiene información sobre las condiciones de la muerte de los migrantes; sin embargo, se reportó que había cuerpos flotando en las aguas por las que cruzaron hacia España.
Aunque las autoridades marroquíes no se han posicionado acerca del aumento de personas que migraron, el Ministerio del Interior de España informó que se encontraba colaborando estrechamente con el país africano, con el fin de manejar y controlar la crisis migratoria ocurrida en Ceuta.