Por la tarde del martes 28 de julio se registró un terremoto de magnitud preliminar de 7.1 en la prefectura de Kumamoto, en el suroeste de Japón. Hasta el momento, las autoridades han informado sobre al menos 80 personas que resultaron heridas; 30 podrían seguir atrapadas, y se provocaron graves desastres, incendios, cortes de electricidad y afectaciones en el sistema de transportes.
El movimiento telúrico se registró a las 16:27 horas del martes y alcanzó el nivel 7 en la escala japonesa Shindo, el cual es el máximo grado de intensidad que se puede alcanzar dentro de dicho sistema. De acuerdo con la Agencia Meteorológica de Japón, el terremoto fue de magnitud 7.1, mientras que el Servicio Geológico de Estados Unidos confirmó que fue de 6.8.
Uno de los sitios más afectados en Kumamoto fue el centro comercial Aeon en Kashima, debido a que una parte del segundo piso colapsó tras un reporte de una explosión. Al lugar llegaron equipos de emergencia para buscar a personas que quedaron atrapadas después de que el inmueble colapsó.
Por su parte, la primera ministra Sanae Takaichi confirmó algunos reportes de personas lesionadas, incendios, daños en carreteras, puentes y edificios. Explicó que las personas heridas están siendo atendidas en un hospital de Yatsushiro, mientras que los cuerpos de emergencia continúan con sus evaluaciones en diversas zonas.
De acuerdo con los reportes iniciales de Kyushu Electric Power, cerca de 40 mil casas quedaron sin electricidad tras el terremoto. Además, compañías de telefonía móvil también presentaron afectaciones en sus servicios, así como las empresas industriales que tuvieron que evacuar a sus trabajadores como parte de una medida preventiva.
Las autoridades de Japón informaron que los servicios ferroviarios de Kyushu, incluidos los trenes bala, tuvieron que ser suspendidos para que los cuerpos de emergencia realizaran revisiones en el servicio. En contraste con el informe, un tren de carga se descarriló en Yatsushiro; hasta el momento, este incidente mantiene un saldo blanco.
Tras el sismo, la Agencia Meteorológica emitió una alerta por tsunami para las costas de Ariake y Yatsushiro, pues se estimaron olas de hasta un metro. Dos horas después de emitir la alerta, el aviso fue retirado y no se detectó un tsunami en la región, debido a que el epicentro del terremoto fue tierra adentro.
Las autoridades de Japón instruyeron a 150 mil personas para acudir a centros de evacuación y pidieron mantenerse alerta ante la llegada de posibles réplicas de mayor intensidad, así como deslizamientos o nuevos derrumbes en las zonas más afectadas en los próximos días.
Japón se encuentra entre los países con mayor actividad sísmica debido a su posición sobre cuatro grandes placas tectónicas y a que se encuentra dentro del Cinturón de Fuego en el Océano Pacífico.