Los espectáculos de Drag Queens han sufrido ataques por parte de los sectores más conservadores de la comunidad estadounidense, pues desde el retorno de Donal Trump a la presidencia, se ha generado una nueva ola de conservadurismo que busca eliminar avances en las luchas sociales como la de la comunidad LGBT+.
Pero esta terrible situación se remonta al año 2023 cuando el gobernador republicano de Tennessee, Bill Lee promulgó una legislación que prohíbe que los espectáculos de drag se realicen en lugares abiertamente públicos o espacios donde se encuentren menores de edad.
Tras esta legislación, varios estados más que en su mayoría se consideran conservadores o republicanos, han intentado replicar estas modificaciones a las leyes como lo es ahora en el estado de Utah.
El argumento que utilizan los políticos y activistas conservadores para justificar esta prohibición y criminalización, es que los espectáculos drag tienen referencias o contribuyen a la “sexualización” en una etapa muy temprana para los niños.
Sin embargo la comunidad LGBT+ han respondido a estas falsas acusaciones con shows especiales llamados “horas de cuentos drag” donde las drags se dedican a leer libros infantiles con mensajes importantes para los niños, demostrando que existen diferentes tipos de drags y que pueden ser aptos para todos los públicos.
Además en la actualidad se han popularizado los llamados “bruch” que son animados o ambientados por drag queens, volviéndose casi un atractivo turístico que beneficia y trae mayores ingresos a los restaurantes que los implementan.
Programas y celebridades o figuras destacadas estadunidenses han salido a defender el arte drag de diversas formas; como el fenómeno cultural “Rupaul’s Drag Race” creado por la artista Rupaul quien desde los 90’s ha sido un símbolo e icono para la comunidad, creando su show que actualmente cuenta con 18 temporadas regulares, además de spin-offs y versiones en otros países.
Ahora esta lucha social se hizo presente en Salt Lake City, en Utah pues en el estado se pretende modificar la legislación HB 114 que criminalizaria los shows drag al categorizarlos como “performances orientados para adultos”, impidiendo de esta manera que se presenten en lugares públicos o en presencia de niños.
Por lo que decenas de drag queens y activistas queer marcharon al interior del Capitolio de Utah con insignias como “el drag no es un crimen” que inundaron todo el lugar.
Y aunque la legislación aún no ha sido aprobada o aplicada, la comunidad LGBT+ aún teme por la pérdida de sus derechos y de los espacios que han batallado por conseguir.
La situación en los Estados Unidos definitivamente está retrocediendo en ámbitos como los derechos humanos y específicamente en relación a minorías como los migrantes o la comunidad LGBT+.
Años de luchas por equidad, igualdad y respeto se están perdiendo; se han borrado avances que se habían tardado años en conseguir.