Una denuncia formal por presunto fraude millonario, tráfico de influencias y desvío de recursos públicos fue expuesta el 4 de febrero de 2026 durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, señalando directamente a Víctor López Leyva, secretario de Fomento Agroalimentario y Desarrollo Rural (SEFADER) de Oaxaca, y a Mario Robles González, subsecretario de la misma dependencia.
La denuncia fue realizada por Jesús Pacheco Arango, quien acusó a ambos funcionarios de encabezar una red de corrupción dentro de la SEFADER que habría ocasionado un daño patrimonial superior a los 80 millones de pesos, presuntamente a través de la asignación irregular de apoyos, uso indebido de recursos públicos y aprovechamiento de influencias políticas.
De acuerdo con la información presentada, el caso ya fue denunciado ante la Fiscalía General de la República (FGR), y Pacheco Arango señaló que, pese a la gravedad de los hechos, habría existido encubrimiento por parte del gobierno estatal, lo que habría impedido el avance de las investigaciones.
Sin embargo, esta no es la primera vez que se acusa a la SEFADER de Oaxaca por prácticas similares. En enero de 2024, durante el sexenio del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, el propio Jesús Pacheco y otros actores denunciaron presuntos “moches”, corrupción y manejo irregular de recursos dentro de la dependencia, señalando a funcionarios cercanos al gobernador Salomón Jara Cruz.
En aquel momento, las acusaciones derivaron en solicitudes de auditorías internas y revisiones administrativas, mismas que la SEFADER afirmó haber promovido para aclarar los señalamientos. No obstante, los denunciantes so stuvieron que las investigaciones no avanzaron de manera sustancial y que no se fincaron responsabilidades penales, lo que habría permitido la continuidad de las presuntas irregularidades.
La denuncia presentada en 2026 retoma esos antecedentes y los coloca nuevamente en el centro del debate público, ahora bajo una nueva administración federal. Jesús Pacheco Arango afirmó que la red de corrupción denunciada no solo no fue desmantelada, sino que habría continuado operando con los mismos actores dentro de la dependencia.
Hasta el momento, ni Víctor López Leyva ni Mario Robles González han emitido un posicionamiento público sobre las acusaciones, mientras que el caso quedó en manos de las autoridades federales correspondientes.