Oaxaca.– En plena temporada de anidación, un nuevo caso de depredación ambiental ha encendido la indignación en redes sociales, luego de que se difundiera un video donde se observa a personas saqueando nidos de tortuga marina en la playa Escobilla, uno de los santuarios más importantes del mundo para esta especie
Las imágenes, que rápidamente se volvieron virales, muestran a varios individuos extrayendo huevos directamente de la arena e incluso manipulando a las tortugas, lo que ha generado una ola de críticas por el daño a la biodiversidad y la falta de respeto a una zona protegida.
Ante la presión social, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que ya inició una investigación sobre los hechos. A través de un mensaje oficial, la dependencia señaló que personal ya acudió al lugar y que se encuentra en curso un proceso para deslindar responsabilidades.
La playa Escobilla, ubicada en el municipio de Santa María Tonameca, es reconocida internacionalmente por las llamadas “arribadas” de tortuga golfina, fenómeno natural en el que miles de ejemplares llegan simultáneamente a desovar. Este evento convierte a la zona en un punto clave para la conservación de la especie, pero también en un blanco frecuente de saqueo ilegal.
El robo de huevos de tortuga está prohibido en México; sin embargo, persiste debido a su comercialización clandestina y a creencias sobre supuestas propiedades nutritivas o afrodisíacas. Especialistas advierten que esta práctica representa una de las principales amenazas para la supervivencia de las tortugas marinas, muchas de ellas en condición vulnerable.
Cabe señalar que, apenas días antes de este incidente, autoridades del santuario habían informado sobre una nueva arribada e hicieron un llamado a visitantes y pobladores a respetar las medidas de conservación, lo que contrasta con las imágenes difundidas recientemente.
Organizaciones ambientales y usuarios en redes han exigido mayor vigilancia en la zona y sanciones ejemplares para quienes resulten responsables, al considerar que estos actos no solo afectan a una especie protegida, sino también al equilibrio ecológico y al turismo sustentable de la región.