La actriz y cantante Maribel Guardia publicó una carta abierta en exclusiva para People en Español, donde desmiente categóricamente las acusaciones de su exnuera, Imelda Tuñón, quien responsabilizó a su esposo, el abogado Marco Chacón, por el fallecimiento de Julián Figueroa.
Julián Figueroa Fernández, hijo de Maribel Guardia y del legendario Joan Sebastian, murió a los 27 años el 9 de abril de 2023. Según reportes oficiales y el parte médico confirmado por la propia Guardia, la causa del deceso fue un infarto agudo al miocardio y fibrilación ventricular, que ocurrió mientras dormía en su residencia en Ciudad de México.
Imelda Tuñón, viuda de Julián y madre de su hijo José Julián, declaró recientemente a la prensa que Marco Chacón tuvo responsabilidad en la muerte del joven al declarar:
“A Julián le pusieron un implante de naltrexona en febrero. Fueron a Torreón y el doctor le advirtió que si le ponía el implante tenía que quedarse ahí. Si lo hubieran metido a rehabilitación, Juliancito tendría un papá y yo un esposo. Fue muy triste los últimos dos meses de Julián; estaría vivo si lo hubiera dejado el señor Marco Chacón en terapia".
Estas declaraciones revivieron el dolor de la familia y se suman a un largo historial de tensiones legales entre Guardia y Tuñón.
Por su parte, Maribel Guardia respondió a los señalamientos en contra de su pareja con esta carta en la que inició aclarando el tratamiento que inició su hijo:
“En primer lugar decirte que se trata de un pellet que es un coadyuvante para evitar tomar, aprobado por la FDA, es una sustancia que evita que la gente tome, les da asco hacerlo y se sienten mal si lo hacen. La ‘naltrexona’ no tiene NADA que ver con ataques al corazón, es de una ignorancia tremenda decir eso. En ese sentido no tiene nada que ver un acontecimiento con el otro. Lo que sí demuestra es que Julián aceptaba que tenía un problema y quería trabajar en soluciones".
Y explicó el proceso: “El pellet no es mágico, evita que la gente tome, pero no funciona hacia otras sustancias distintas. Julián estaba en una búsqueda por salir de su problema, él fue quien nos dijo que quería ponerse el pellet, para ese efecto buscamos por petición de Julián y encontramos acá mismo en el Pedregal, Ciudad de México (donde vivimos) una clínica que se lo pusiera. En la clínica nos advirtieron que no se lo ponían sino tenía al menos 15 días de estar limpio, así que lo llevamos a la clínica en el pedregal con la idea de que se lo colocaran, sin que él supiera que tenía que quedarse y lo dejamos ahí internado por más de un mes”.
De igual manera la también conductora, detalló cuáles fueron las complicaciones:
“Están todos los registros de la clínica del pedregal. El tema fue que a los 15 días de internamiento cuando tendrían que ponérselo, la clínica nos dijo que se les agotaron los pellets, y como los traen de USA, llegarían hasta después de que él saliera. Julián nos dijo de un doctor en el norte del país que los pone en Torreón”.
Y continuó:
“Así que el trato con él fue que, saliendo de su internamiento, cumplido el mes, al día siguiente lo llevaríamos a que se lo colocaran. En total estuvo 35 días internado. Hablamos antes con el doctor de Torreón, para que estuviera consciente de la situación y él dijo que se lo colocaba sin problema. Se compraron los boletos de ida y regreso para el mismo día. Y Marco lo acompañó. Fue decisión de Julián, no la mía, ni de Marco, nosotros estábamos en la disposición de hacer todo lo humanamente posible para ayudarlo. De cualquier forma, repito, el pellet es inocuo, no causa ataques cardiacos”.
Finalmente sobre el procedimiento y la decisión final, Maribel aclaró:
“El protocolo es que tengan al menos 15 días limpios, Julián tenía 35 días de internamiento, estaba sobrado de acuerdo al protocolo. El doctor en Torreón que los recibió, sabía perfectamente que venía de un internamiento de 35 días. Por esa razón accedió a colocárselo, sino no lo hubiera hecho. Así que se lo puso. Y les recomendó que se quedaran allá, para darle seguimiento en la clínica del doctor, PERO JULIÁN NO QUISO, venía de un internamiento de un mes y no quiso estar más tiempo internado. Se negó rotundamente; él decía que ya había cumplido con el protocolo y no pudieron convencerlo de lo contrario, él quería regresar para estar con su hijo. Julián era un hombre de 27 años y no podían obligarlo a quedarse, pero de cualquier forma eso no tiene nada que ver con su muerte. El hecho de haberse quedado o no, no cambia nada”, explicó.
El conflicto entre Maribel Guardia e Imelda Tuñón se intensificó desde enero de 2025, cuando Guardia interpuso una demanda por violencia familiar contra Tuñón, alegando riesgos para su nieto por supuestas adicciones y comportamientos inapropiados de la madre. Esto llevó a una separación temporal entre Imelda y el niño, quien estuvo bajo cuidado de Guardia por semanas. Un juez otorgó custodia provisional y luego definitiva a Tuñón, quien recuperó a su hijo.
Paralelamente, hay disputas por la herencia de Julián Figueroa. Un testamento aparecido meses después de su muerte nombra a José Julián como heredero universal. Imelda lo impugnó alegando falsificación de firma, buscando que ella y su hijo reciban el 50% cada uno si prospera el caso. Guardia defiende la autenticidad y enfatiza que busca respetar la voluntad de su hijo para que el patrimonio llegue íntegro al nieto. No hay resolución final reportada a este 6 de febrero, y el litigio continúa en juzgados, incluyendo aspectos en Estados Unidos.
Guardia ha expresado dolor por no ver a su nieto desde hace más de un año y su disposición a apoyarlo económicamente si es necesario, aunque Tuñón se ha negado. Este nuevo capítulo reaviva la polémica familiar, con reacciones divididas en redes y medios.