En una cocina económica de la alcaldía Gustavo A. Madero, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México encontró el cuerpo de un hombre de 27 años enterrado en el patio del establecimiento. Encima de la fosa clandestina había mesas colocadas donde los clientes del lugar comían a diario.
Durante un cateo de la Fiscalía General de la República a un inmueble ubicado en la calle Norte 1-B, esquina con Licenciado José Urbano Fonseca, de la colonia Maximino Ávila Camacho, se abrió una investigación por el homicidio del hombre de 27 años. El hallazgo se realizó en el patio de una casa que operaba como cocina económica, a la que acudía el personal del Hospital Juárez de México y del Hospital 1 de Octubre del ISSSTE.
Según las primeras investigaciones de la Fiscalía, presuntamente la víctima llevaba entre tres semanas y un mes sepultada en la fosa clandestina del inmueble; sin embargo, no se ha esclarecido el tiempo total que el cuerpo del hombre estuvo enterrado en el patio de la casa.
En el operativo participaron elementos de la Fiscalía capitalina, de la Policía de Investigaciones e Inteligencia, agentes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, personal de Protección Civil y de la Secretaría de Marina. Durante el despliegue se resguardó el perímetro del inmueble para desarrollar las diligencias correspondientes.
En los primeros reportes del caso se informó que la víctima presentaba huellas visibles de violencia y que el cuerpo tenía mutilaciones, pues le faltaban ambas piernas, las cuales no fueron localizadas durante el cateo del inmueble.
El cuerpo del hombre, cuya identidad no fue revelada, fue subido por tres peritos y un policía a una camioneta forense para realizar los estudios periciales correspondientes al caso. De esta manera se establecerán con precisión la causa de muerte y el tiempo de inhumación de la víctima.
Las autoridades estatales no han informado sobre la cantidad de personas involucradas en el crimen; sin embargo, las líneas de investigación apuntan a que algunos integrantes de la familia que habitaba en el lugar y que operaban la cocina económica fueron partícipes en el homicidio.
La Fiscalía capitalina se encuentra realizando las investigaciones para determinar quién ordenó y/o ejecutó el enterramiento clandestino del hombre de 27 años en el patio del inmueble que operaba como negocio.
El inmueble operaba bajo la razón social “Don Light” y se mantuvo abierto mientras el cuerpo del hombre asesinado se encontraba enterrado de manera clandestina. En el lugar habitaba una familia y se vendía comida corrida, en su mayoría al personal de los hospitales.
Cuando se realizó el cateo, el lugar aún tenía anunciado la venta de comida casera como sopa, arroz y distintos guisados.