La difusión de un video en redes sociales que muestra a una enfermera del Instituto Mexicano del Seguro Social realizando una medición de presión arterial a un paciente de pie mientras ella permanece sentada ha generado una ola de críticas sobre la calidad y el rigor del servicio en clínicas públicas de salud.
El material audiovisual, que ha sido compartido ampliamente en plataformas como Facebook, capta el momento en que la profesional de la salud toma la presión de un derechohabiente sin que éste esté sentado o en reposo, condiciones que especialistas señalan como fundamentales para garantizar lecturas precisas y confiables.
En los comentarios del video, algunos usuarios no ocultaron su indignación, señalando que la postura del paciente y la actitud del personal sanitario reflejan una posible falta de profesionalismo y supervisión técnica. “La enfermera cómodamente sentada, mientras el paciente de pie…”, ironizó una usuaria en una publicación que amplifica las críticas.
Especialistas en salud cardiovascular han recalcado que una medición adecuada de la presión arterial exige que el paciente esté sentado, con la espalda apoyada, brazo a la altura del corazón y tras un periodo de reposo, para reducir el margen de error en la lectura. No seguir estas recomendaciones puede llevar a diagnósticos inexactos que afecten el tratamiento de hipertensión y otras condiciones médicas asociadas.
A la fecha, el IMSS no ha emitido una postura oficial respecto a este incidente ni ha confirmado en qué unidad médica ocurrió el hecho. La ausencia de una aclaración por parte de autoridades genera aún más inquietud entre los usuarios, que ya habían reavivado discusiones sobre la calidad general de la atención médica en instituciones públicas tras otros casos virales recientemente.
Este episodio ha encendido nuevamente el debate sobre la aplicación de protocolos clínicos en procedimientos considerados rutinarios. Usuarios y expertos coinciden en que la atención primaria, aunque aparentemente simple, demanda precisión y respeto a estándares básicos para evitar resultados equivocados que puedan comprometer la salud de los pacientes.
Asimismo, el caso pone en el foco público la importancia de la supervisión, capacitación continua y evaluación del personal médico en servicios públicos de salud, aspectos que muchos ciudadanos perciben como deficientes o insuficientes.
Mientras tanto, el video sigue circulando y alimentando la conversación sobre la calidad del servicio en uno de los sistemas de salud más utilizados del país, lo que re-abre interrogantes sobre la eficiencia y responsabilidad en prácticas clínicas básicas.