El recién elegido presidente interino de Perú, José María Balcázar Zelada de 83 años, volvió al centro de la controversia tras la difusión de declaraciones realizadas durante un debate legislativo sobre la prohibición del matrimonio de menores de edad. En esa intervención, al ser consultado sobre la restricción legal, afirmó:
“De 14 para arriba no hay ningún impedimento, todos tienen relaciones sexuales, profesores con alumnos, maestras con alumnos, entre alumnos también, eso está bien”.
Las palabras, registradas en video y retomadas por diversos medios, han generado críticas de organizaciones civiles y especialistas en derechos de la niñez, quienes advierten que ese tipo de posturas normalizan relaciones desiguales y prácticas que la legislación moderna busca erradicar.
Expertos en derecho y salud pública señalan que aunque históricamente algunos códigos civiles en distintos países contemplaron edades mínimas menores con permisos especiales, la tendencia global ha sido cerrar esas excepciones debido a evidencia sobre daños físicos, psicológicos y sociales asociados a las uniones tempranas.
Reportajes internacionales han documentado situaciones extremas que ilustran las consecuencias de estas prácticas. Uno de los más conocidos fue el de Pawana Malik, una niña en Afganistán cuya situación fue difundida por CNN, donde se evidenció cómo la pobreza y las crisis humanitarias pueden llevar a familias a pactar matrimonios infantiles como mecanismo de supervivencia.
Estos casos confirman que las uniones tempranas sí ocurren en la realidad, especialmente en contextos de vulnerabilidad. Sin embargo, especialistas subrayan que el hecho de que existan no las convierte en aceptables ni en deseables desde el punto de vista de derechos humanos.
La polémica surge en un momento en que América Latina y otras regiones refuerzan políticas para eliminar totalmente el matrimonio infantil.
Las declaraciones del nuevo mandatario interino han reactivado ese debate y colocado nuevamente el foco en la responsabilidad del Estado de proteger a la niñez por encima de prácticas históricas o argumentos de costumbre.