El pasado jueves 08 de enero en la ciudad de México la imagen de una reportera persiguiendo a policías que huyen tras ser exhibidos por presuntamente pedir dinero a un conductor se volvió viral en redes sociales y reavivó un debate que va más allá del hecho aislado: la percepción de inseguridad y corrupción en México, justo cuando el país se prepara para recibir a millones de visitantes por el Mundial de Futbol 2026.
El caso no pasó desapercibido a nivel internacional. David Wolf, usuario activo en la red social X, expresó abiertamente su preocupación sobre lo que viven los extranjeros en México:
“Por más que diga que #Mexico es tan surrealista, no es suficiente. Oficiales en México huyen de un periodista luego de que uno de ellos fue sorprendido pidiéndole dinero a un conductor. Imagínense lo que harán con todos esos turistas que llegan por el @FIFAWorldCup”
#Corruption #morena
El comentario resume una inquietud creciente: si la extorsión ocurre a plena luz del día y frente a una cámara, ¿qué pueden esperar los turistas cuando no hay testigos?
El caso del conductor con vehículo extranjero se suma a diversos episodios de extorsión que han incrementado la desconfianza, como el cobro de piso, las extorsiones telefónicas, los abusos en el transporte y quejas de turistas en aeropuertos y zonas turísticas.
Aunque muchos de estos delitos afectan principalmente a la población local, la percepción internacional es determinante, ya que para los visitantes extranjeros los casos virales pueden interpretarse como un problema generalizado.
En este contexto, la diputada Liz Salgado Viramontes ha impulsado propuestas y puntos de acuerdo rumbo al Mundial 2026, principalmente en la Ciudad de México. Entre ellos destacan protocolos obligatorios de Protección Civil para eventos masivos, la supervisión de establecimientos que transmitan partidos y una mayor coordinación entre autoridades de seguridad, turismo y cultura.
Aunque no se trata de una “ley del Mundial” formal, estas iniciativas buscan prevenir riesgos y reducir escenarios de inseguridad que puedan afectar a visitantes nacionales y extranjeros.
El Mundial 2026 representa una oportunidad histórica para México, pero también un desafío. Las imágenes de policías huyendo, las denuncias de extorsión y las advertencias en redes sociales ya forman parte de la conversación global.