La consultora mexicana Integralia Consultores advierte que 2026 será un año marcado por riesgos políticos que podrían impactar la estabilidad democrática, la inversión y el clima de negocios en México y la reforma electoral es el principal riesgo por la coalición, representa un punto de inflexión político, ya que su eventual aprobación no solo tendría efectos en los comicios, sino también en la relación entre poderes y fuerzas políticas. Un contexto donde coexisten tensiones internas y presiones externas que incrementan la incertidumbre.
En su análisis, Integralia coloca como principal riesgo la reforma electoral impulsada por la coalición gobernante, que podría alterar la estructura y competencias de los órganos electorales, reducir la pluralidad política y afectar la transparencia y equidad de los procesos comiciales. Esta reforma, señalan, no solo podría debilitar contrapesos institucionales, sino también profundizar la concentración de poder del oficialismo, elevando así la incertidumbre jurídica y política.
El rediseño de las reglas electorales podría intensificar la confrontación entre el gobierno y la oposición, activar movilizaciones sociales y generar tensiones con organismos nacionales e internacionales, en un momento en el que la confianza en las instituciones resulta clave para la estabilidad democrática del país.
Otro riesgo clave es la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cuyo resultado podría derivar en un acuerdo más asimétrico y restrictivo para México. Entre los puntos de presión destacan reglas de origen más estrictas, barreras no arancelarias y cuestiones de seguridad y migración, lo que podría afectar la competitividad del país y elevar los costos operativos para las empresas nacionales y extranjeras.
Estos son los 10 riesgos Políticos que podría enfrentar México en 2026
Reforma electoral
Renegociación T-MEC
Inversión débil
Intervencionismo EE.UU
Conflictividad social
Tensión gobierno- empresa
Justicia politizada
Regímenes criminales
Reformas fiscales- laborales
Pemex en declive
Integralia alerta además sobre la persistente debilidad en la inversión privada, alimentada por la incertidumbre regulatoria y jurídica derivada de reformas recientes. La falta de certidumbre en sectores como aguas, aduanas y economía circular ha generado un entorno volátil que desalienta la entrada de capitales y limita la expansión productiva.
La relación con Estados Unidos también figura como un factor de riesgo, debido a un posible aumento del intervencionismo en temas de seguridad, migración y comercio, que podría generar tensiones diplomáticas. Aunque la probabilidad de acciones militares directas es considerada baja por diversos analistas, la presión política y estratégica de Washington sobre México podría complicar aún más el panorama bilateral.
En el ámbito social, la consultora identifica la posibilidad de una mayor conflictividad, exacerbada por eventos masivos como la Copa Mundial de Fútbol 2026, que podrían ser aprovechados para bloqueos, protestas o disrupturas logísticas. Estas movilizaciones tienen el potencial de afectar cadenas de suministro y movilidad, añadiendo un ingrediente más de riesgo a un año ya complejo.
Las tensiones entre el Gobierno federal y el sector empresarial se perfilan como otro desafío importante. La frustración del Ejecutivo por los resultados de políticas como el denominado “Plan México” y el bajo crecimiento económico podrían intensificar las fricciones con inversionistas, deteriorando aún más la confianza del sector privado.
Otros riesgos que destacan son deficiencias operativas en el nuevo Poder Judicial de mostrar una justicia “cercana a la gente”, en su primer año de labores ocasiona fallas procedimentales, retrasos en los tribunales y sentencias con poco sustento jurídico, afectado a empresas, la persistencia de regímenes criminales en diversas zonas del país, como resultado de la impunidad para romper las redes de corrupción y los vínculos de funcionarios y políticos con el crimen organizado y la posibilidad de nuevas reformas fiscales, laborales o sectoriales que generen incertidumbre adicional para las empresas.
Asimismo, se identifica el deterioro operativo de Petróleos Mexicanos (Pemex), cuya débil producción y falta de inversión podrían obligar al gobierno a destinar mayores recursos públicos.
Integralia subraya que estos riesgos no actúan de forma aislada, sino que son consecuencia de decisiones políticas acumuladas en los últimos años, y que su materialización podría afectar la inversión, la gobernabilidad y la percepción de México en los mercados internacionales.