A una semana de que la presidenta Claudia Sheinbaum anuncie formalmente su iniciativa de reforma electoral, los partidos aliados del oficialismo reconocieron que todavía no existe un acuerdo definitivo sobre el contenido del proyecto, particularmente en lo referente a la figura de legisladores plurinominales.
De acuerdo con declaraciones recogidas por medios nacionales, legisladores de Morena, el Partido Verde Ecologista de México y el Partido del Trabajo confirmaron que las negociaciones continúan abiertas. El coordinador del Verde en el Senado, Manuel Velasco Coello, afirmó que su bancada ha sostenido un “diálogo respetuoso y fluido” con la Secretaría de Gobernación, pero dejó claro que el respaldo de su partido no está garantizado si sus planteamientos no son incorporados al texto final.
La reforma electoral que el Ejecutivo prevé presentar contempla modificaciones al sistema de representación proporcional, mecanismo mediante el cual se asignan diputaciones y senadurías plurinominales. Desde el oficialismo se ha planteado reducir o replantear este esquema bajo el argumento de racionalizar el gasto y modificar la forma en que se integra el Congreso. Sin embargo, las fuerzas aliadas han expresado reservas sobre los alcances de esos cambios, particularmente porque la representación proporcional ha sido un instrumento que permite a partidos con menor votación acceder a espacios legislativos.
En la Cámara de Diputados, el coordinador de Morena, Ricardo Monreal, sostuvo que su bancada respaldará la iniciativa presidencial, aunque reconoció que todavía no existe un consenso cerrado con el Partido Verde y el Partido del Trabajo. La falta de acuerdo se concentra en la fórmula específica para modificar o reducir las posiciones plurinominales y en los mecanismos de transición que podrían implementarse.
El anuncio de la presidenta Sheinbaum elevó la expectativa política en torno a la reforma, considerada una de las apuestas institucionales más relevantes del nuevo sexenio. Sin embargo, la ausencia de un documento final consensuado evidencia que el bloque oficialista aún debe resolver diferencias internas antes de garantizar los votos necesarios para su aprobación.
La discusión sobre los plurinominales no solo implica un debate técnico sobre representación legislativa, sino también un cálculo político sobre el equilibrio de fuerzas en el Congreso. Mientras la iniciativa se alista para su presentación formal, el escenario muestra que, al menos por ahora, el oficialismo no tiene asegurado un acuerdo pleno con sus aliados estratégicos.