Esta mañana si bien la prensa, expuso el llamado a mantener la humildad o el respaldo de la Presidenta al comunicado del ministro presidente de la Corte luego del video en donde sus colaboradores le limpian los zapatos, Sheinbaum Pardo hizo un silencio y un rostro que más de respaldo fue de decepción, miro al suelo y pasaron uno cinco segundos en donde pensó mucho y no dijo nada, pero su cara de decepción era evidente, luego su discurso fue otro con el llamado a mantener la humildad.
Al Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar, pasó de dormir en petate y sufrir de frío a que sus colaboradores, le limpien los zapatos.
La Presidenta de México, minimiza el hecho pero diría el clásico, hizo un silencio incómodo: un silencio que dijo más que mil palabras. Ayer Querétaro, fue escenario de una pasarela oficialista, el 109 Aniversario de la Constitución fue el motivo por el que gobernadores morenistas y embestidos de las distintas potestades de poder mexicano, se dieron cita.
Ahí enfrente de todo el público dos colaboradores del primer ministro indígena de México, tal cual, si fuera un emperador le limpian los zapatos. Las redes sociales y la misma prensa mexicana se lanzó contra este desplante de superioridad.
De inmediato el Presidente de la Corte, intentó apagar el fuego pero era imposible todo estaba expuesto aseguró que le dijo a su compañera “que no lo hiciera” pero que no mienta, su discurso de que es pueblo y de que la humildad es la bandera de este poder judicial es meramente hipocresía.
De dormir en petate, pasó a que le limpiaran los zapatos y a usar hasta camionetas de lujo: Adela Micha, periodista mexicana, platicó con él antes de que la presumida elección judicial lo llevara a presidir la suprema corte de justicia de la nación parece que el miedo en que el poder lo descarrile también se le olvidó.
Superado, superado, no tanto no ha pasado ni un mes del escándalo de las camionetas blindadas de millones de pesos ahora hasta le limpian los zapatos.
Dice la presidenta malo que no hubiera dicho nada pero es peor que quiera desvirtuar los aires de grandeza que a simple vista se puede percibir con las actitudes de los funcionarios oficialistas, principalmente del presidente del máximo tribunal.
Hugo Aguilar, dijo que renunciaría, si no es libre al impartir justicia pero al parecer su libertad está rayando en humillar a sus semejantes y en el libertinaje.