CONDENAMOS LA VIOLENCIA Y ELEVAMOS NUESTRA ORACIÓN POR MÉXICO
Como Conferencia del Episcopado Mexicano, expresamos nuestro profundo dolor e indignación ante la violencia que continúa golpeando a nuestro país.
Condenamos enérgicamente el ataque armado ocurrido en un campo de futbol de la colonia Loma de Flores, en el municipio de Salamanca, Guanajuato, donde un comando abrió fuego contra jugadores y familias, dejando al menos once personas fallecidas y un número considerable de heridos. Este acto lastima profundamente la vida, la dignidad humana y la convivencia pacífica de nuestra sociedad, pedimos que no quede impune.
Asimismo, lamentamos y condenamos el intento de incendio contra Catedral de Puebla, en el que fue dañada una de sus puertas principales. Este hecho agrede el patrimonio material, espiritual y cultural de la humanidad. Nos unimos a la comunidad de Puebla para pedir el esclarecimiento de los hechos.
Nos solidarizamos con las familias de las víctimas de Salamanca. Elevamos nuestra oración a Dios por el descanso eterno de quienes han perdido la vida, por el consuelo de sus seres queridos y por el fin de la violencia que se vive en México.
Hacemos un llamado a las autoridades para que asuman con responsabilidad su deber de proteger la vida, la seguridad y los espacios sagrados, y exhortamos a toda la sociedad a trabajar unida por la paz.
Encomendamos a nuestro país a la intercesión de Santa María de Guadalupe, Reina de México.