Hoy en día, por medio de la publicación del “Informe Mundial sobre las Drogas 2026” de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, se estima que a nivel mundial unas 331 millones de personas, del cual el 6.2% de la población representa a personas de entre 15 y 64 años, consumió alguna droga en 2024; que vendría representando un aumento del 34% respecto al consumo de drogas de hace una década, es decir en 2014.
Y es que de acuerdo con las más recientes investigaciones y estudios elaborados por los expertos internacionales en estos temas, alertan de una tendencia preocupante y es la rápida expansión del mercado de las drogas sintéticas a nivel global, en donde muchos coinciden es liderada por los cárteles mexicanos que ya no solo exportan el producto final; sino que también cuentan con un valioso activo que es su conocimiento criminal y su modelo de negocios.
El reporte mencionado al inicio, advierte también sobre el auge de las drogas sintéticas locales como lo es el fentanilo y los nitacenos que son un grupo de opioides sintéticos bastante potentes; además de un aumento significativo en la fabricación de cocaína y un crecimiento del mercado de las metanfetaminas pues ahora mantiene una presencia casi universal.
Y es que, como nos encontramos ahora en medio de un panorama global lleno de tensiones geopolíticas y conflictos regionales; los grupos del narcotráfico mexicanos han aprovechado este escenario para comenzar a tejer alianzas con mafias locales y de esta manera exportar sus modelos criminales de negocio, llevando por los cinco continentes su experiencia técnica en el tráfico de sustancias ilícitas en donde se combina la producción, logística, financiamiento y capacitación.
Según un análisis publicado por el centro de estudios estadounidense “Brookings Institution”, se ha identificado la presencia de laboratorios de droga clandestinos e ilegales vinculados con operadores mexicanos pertenecientes a su vez a distintos grupos como el Cártel de Sinaloa o el Cártel Jalisco Nueva Generación en naciones como Países Bajos, Bélgica, Francia, Polonia, Bulgaria y Rumania, además de Nigeria, Sudáfrica y Kenia; además, el informe de la ONU documentó la presencia de mexicanos en el sur de Asia e incluso en puntos tan remotos como en Oceanía.
Con respecto a esto último, Hugo Córdoba, quien es el coordinador de proyectos de drogas en la UNODC, explicó que la presencia de mexicanos como actores en las nuevas rutas de tráfico internacional de drogas responde a una lógica empresarial de los negocios ilícitos, que año tras año generan ganancias millonarias.
Es preocupante, como a nivel mundial surgen nuevas rutas y nuevas técnicas para producir, distribuir y comercializar sustancias que causan la muerte de millones de personas y es que a pesar de que se ha comprendido el funcionamiento de las estructuras criminales con el fin de desarticularlas, los especialistas mencionan que el crimen siempre avanza más rápido que la justicia.
Por lo que, frente a estos desafíos es de vital importancia y muy necesario, fortalecer el acceso a la información, para de esta manera poder advertir a la población sobre los riesgos asociados al consumo de las metanfetaminas y drogas sinteticas; asi como el fortalecimiento de los servicios de atención primaria y también promover cambios en las legislaciones que permitan brindar apoyo a las personas que sufren adicciones antes de criminalizarlas.