Rusia lanzó durante la noche del 19 de enero un nuevo ataque a gran escala con misiles y drones contra instalaciones estratégicas de Ucrania, incluyendo empresas de la industria militar, el sector energético y otros objetivos de carácter militar, informó este martes el Ministerio de Defensa ruso.
De acuerdo con un comunicado difundido en Telegram, las Fuerzas Armadas rusas emplearon armamento de alta precisión y largo alcance, tanto de lanzamiento terrestre como aéreo, además de drones de ataque, para golpear infraestructura energética, instalaciones militares y sistemas de transporte utilizados por el Ejército ucraniano.
Las autoridades rusas detallaron que entre los objetivos alcanzados se encuentran almacenes de municiones y talleres destinados a la fabricación de drones de largo alcance.
En respuesta, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, destacó la urgencia de fortalecer la defensa aérea del país tras el ataque, en el que Rusia lanzó 34 misiles y 339 drones. Según el mandatario, las fuerzas ucranianas lograron derribar o neutralizar 27 misiles y 315 drones.
Zelenski advirtió que la situación es especialmente crítica en Kiev, donde numerosos edificios residenciales permanecen sin calefacción a consecuencia de los daños a la infraestructura energética.
“Es fundamental que el mundo no guarde silencio. Rusia no puede ser tratada como cualquier otro país mientras su única disposición sea matar y maltratar a las personas”, expresó el presidente ucraniano.
Además advirtió que vendrán más ataques de esta magnitud.