Los exlíderes políticos estadounidenses Bill Clinton y Hillary Clinton dieron de qué hablar luego de rendir declaraciones bajo juramento ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, dominado por los republicanos, en el marco de la investigación sobre las actividades del financiero Jeffrey Epstein y su red de contactos. Ambos testificaron en audiencias a puerta cerrada en Chappaqua, Nueva York, que duraron varias horas cada una, después de que la comisión amenazara con acusarlos de desacato por no presentarse voluntariamente tras ser citados.
El objetivo oficial de las comparecencias fue esclarecer cualquier papel o conocimiento que los Clinton pudieran haber tenido sobre los delitos de Epstein o sobre su entorno, luego de que millones de archivos relacionados con el caso fueran publicados por el Departamento de Justicia.
Durante su declaración, Bill Clinton habló durante más de cuatro horas y negó cualquier conocimiento de las actividades criminales de Epstein mientras mantenía una relación social con él años atrás. Afirmó que su interacción con Epstein se limitó a vuelos ocasionales en el jet privado del financiero entre 2002 y 2003 relacionados con causas humanitarias de la Fundación Clinton, y sostuvo que se distanció de él antes de que salieran a la luz sus delitos. Clinton dijo que no vio nada que le indicara “tráfico de mujeres” y que no hizo nada malo. Reiteró que “no sabía” de los crímenes de Epstein hasta que este fue procesado en 2008.
Parte de su declaración incluyó respuestas a preguntas sobre fotografías contenidas en los archivos: varios legisladores republicanos le mostraron imágenes en las que aparecía junto a Epstein o con otras mujeres vinculadas al caso. En algunos de esos momentos, los videos liberados muestran que Clinton sonrió y pareció tomar las imágenes con aparente ligereza, lo que generó impacto mediático y provocó que su abogada, en ocasiones, tratara de quitarle las fotos. Clinton negó haber tenido relaciones sexuales con los presentes en esas imágenes o haber participado en conducta criminal.
Un aspecto muy comentado de las audiencias fue el relativo al comportamiento y reacciones de los Clinton, más allá del contenido de sus declaraciones. Mientras Bill Clinton se mantuvo en gran parte calmado aunque con respuestas detalladas sobre su relación con Epstein, Hillary Clinton tuvo momentos de visible frustración. Durante su declaración, que también duró varias horas, se mostró irritada cuando una congresista republicana compartió una fotografía de su sesión, en violación de las reglas establecidas por la Cámara para la comparecencia. Tras ese incidente, Hillary expresó su enojo y exasperación, diciendo que si los republicanos continuaban compartiendo imágenes o videos, estaba dispuesta a terminar su testimonio y que podían acusarla de desacato “desde ahora hasta que termine el mundo”.
Hillary Clinton reiteró que no recordaba haber conocido directamente a Jeffrey Epstein, que no había volado en su avión ni visitado sus propiedades, y que no tenía información relevante que aportar sobre sus delitos. También rechazó comentar de forma directa sobre las polémicas imágenes de su esposo, calificando algunas de las preguntas como irrelevantes para la investigación.
Además de negar vínculos significativos con Epstein, Hillary arremetió contra la forma en que se desarrolló la audiencia. Criticó al comité por no celebrar las sesiones en público a pesar de que ella y su esposo habían pedido transparencia, y exigió que, si el objetivo era esclarecer los hechos, se citara también al actual presidente Donald Trump, quien también aparece repetidamente en los archivos relacionados con Epstein.
Después de rendir su testimonio, la exsecretaria de Estado Hillary Clinton ofreció una conferencia de prensa a las afueras del Chappaqua Performing Arts Center, donde confirmó que durante su comparecencia le formularon repetidamente las mismas preguntas a lo largo del día. Señaló además que presentó algunas sugerencias a la comisión para el curso de la investigación, aunque evitó precisar en qué consistieron.
Tanto las declaraciones de Bill Clinton como las de Hillary han sido publicadas en video por el comité, aunque las audiencias se realizaron sin presencia de medios. Los republicanos sostienen que las comparecencias son parte de una investigación legítima para esclarecer cómo operó la red de Epstein y cuáles figuras prominentes podrían tener información relevante, mientras que los demócratas han denunciado un trasfondo político en el enfoque de la investigación.