El reconocido torero español Morante de la Puebla atraviesa uno de los momentos más delicados de su carrera luego de sufrir una grave cornada durante una corrida en la emblemática Plaza de Toros de la Maestranza. El diestro pasó la noche en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), tras ser sometido a una cirugía de emergencia por una perforación rectal cuya evolución, hasta ahora, es incierta.
El incidente ocurrió mientras lidiaba al cuarto toro de la tarde, de nombre “Clandestino” y con un peso superior a los 500 kilogramos. Durante la faena, el animal embistió con fuerza al toreo, provocando una aparatosa caída y posteriormente un pisoteo en la zona lumbar. Aunque en un primer momento no se observó una hemorragia evidente, la gravedad de la lesión se confirmó minutos después en la enfermería.
El parte médico reveló una herida de aproximadamente 10 centimetros en la región anal, con afectaciones al esfintier y una perforación en el recto de 1.5 centímetros. Ante la complejidad del cuadro, el equipo médico realizó una intervención quirúrgica urgente que incluyó la reparación de los tejidos dañados y la colocación de un drenaje para evitar complicaciones mayores.
De acuerdo con el cirujano encargado, la situación no solo es grave por la lesión en sí, sino por el alto riesgo de infecciones derivadas de este tipo de heridas “Se trata de una zona especialmente delicada, lo que hace que la recuperación sea compleja y prolongada”, explicó el especialista, quien adelantó que será necesario esperar al menos 10 días para evaluar con mayor certeza la evolución del torero.
El percance resulta especialmente impactante debido al momento profesional que vivía Morante. El sevillano había regresado recientemente a los ruedos tras un intento de retiro y atravesaba una etapa de gran reconocimiento y conexión con el público, especialmente tras su reaparición en la temporada de la Feria de Abril.
Testigos del incidente relataron que, tras la embestida, el torero mostró visibles gestos de dolor, aunque logró salir del ruedo por sus compañeros antes de ser trasladado de inmediato a la enfermería y posteriormente al hospital. Lo que en un inicio parecía una lesión controlada, terminó por confirmarse como una de las cornadas más complejas de los últimos tiempos en la tauromaquia.
Por ahora, el estado de salud de Morante de la Puebla se mantiene bajo estricta vigilancia médica. Su pronóstico continúa siendo reservado y su futuro en los ruedos queda en suspenso, a la espera de su evolución en los próximos días.
“Ha sido sin duda la cornada que más dolor me ha hecho. Pasé muchísimo miedo porque vi que el toro me había cogido en peso y pensaba que estaba sangrando. Pero cuando llegué a la enfermería y vi que el sangrado era poco, ya me relaje”, ha declarado a Canal Sur.
Tras la cirugía, el torero fue trasladado a un hospital de la capital andaluza, donde permanece bajo estricta vigilancia médica.