La Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) confirmó un paro nacional y una serie de megabloqueos para el próximo 11 de junio, fecha que coincidirá con la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en el Estadio Banorte de la Ciudad de México, situación que amenaza con generar un fuerte caos vial y complicaciones en distintos puntos del país, principalmente en accesos carreteros hacia la capital y sedes mundialistas.
La movilización será realizada en conjunto con integrantes del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM), organización campesina que también anunció bloqueos y protestas simultáneas para presionar al Gobierno federal ante la falta de respuesta a sus demandas.
De acuerdo con lo informado por ambas agrupaciones, las acciones comenzarán desde el 9 de junio con cierres parciales y manifestaciones escalonadas, mientras que el 11 de junio se llevarán a cabo los bloqueos de mayor magnitud, justo el día en que miles de aficionados nacionales y extranjeros arribarán a la Ciudad de México para asistir al partido inaugural del Mundial 2026.
Los organizadores señalaron que no están en contra del evento deportivo ni del futbol, sino de la falta de atención a los problemas que enfrenta la población mexicana, particularmente el sector transportista y el campo. Bajo la frase “No estamos en contra del fútbol. Estamos en contra de la indiferencia”, los manifestantes advirtieron que mantendrán las protestas hasta obtener respuestas concretas.
ANTAC aseguró que el principal motivo de la movilización es la inseguridad que viven diariamente los transportistas en carreteras federales del país. La organización denunció constantes asaltos, extorsiones, desapariciones y asesinatos de operadores de carga, además de acusar omisión por parte de las autoridades.
Entre las exigencias que hicieron públicas se encuentran mayor seguridad en las carreteras, acceso a un sistema de salud eficiente, oportunidades laborales para jóvenes, apoyo al campo mexicano, justicia para madres buscadoras y empleos dignos.
Hasta el momento, los organizadores no han revelado la totalidad de los puntos exactos que serán bloqueados; sin embargo, ya adelantaron que las protestas afectarán carreteras federales, autopistas estratégicas y principales accesos hacia la Ciudad de México, además de otras sedes mundialistas como Guadalajara y Monterrey.
Reportes preliminares indican que podrían registrarse afectaciones en vialidades como la México-Querétaro, México-Pachuca, México-Puebla, Circuito Exterior Mexiquense, autopista México-Cuernavaca, México-Toluca y diversos accesos hacia el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. También se prevén bloqueos en casetas y corredores logísticos utilizados por transporte de carga.
En el Estado de México, autoridades ya comenzaron a monitorear posibles puntos de concentración ante el riesgo de cierres simultáneos que puedan paralizar la circulación durante varias horas. Transportistas advirtieron que “sin transporte no hay economía” y reiteraron que el paro seguirá adelante si no existen acuerdos reales con el Gobierno federal.
La tensión aumentó luego de que integrantes del FNRCM realizaran una primera protesta en Sinaloa. El pasado 3 de junio manifestantes llevaron a cabo un cierre en la caseta El Pisal, en La Platanera, como parte de las acciones previas al paro nacional.
Además del movimiento transportista y campesino, existe atención sobre la posibilidad de nuevas movilizaciones magisteriales encabezadas por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), organización que mantiene protestas activas en la Ciudad de México y en varios estados del país.
Hasta ahora, la CNTE no ha confirmado oficialmente acciones específicas para el 11 de junio; sin embargo, el magisterio disidente continúa en paro y ha advertido que mantendrá movilizaciones rumbo al Mundial 2026 mientras no exista una solución a sus demandas relacionadas con la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, mejoras salariales y cambios al sistema de pensiones.