En el marco de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el director de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Terrance C. Cole, informó que se mantiene una alerta máxima sobre la posibilidad de que grupos delictivos busquen ingresar estupefacientes a Estados Unidos, derivado del gran flujo de asistentes que habrá por el evento internacional de fútbol.
El funcionario estadounidense explicó que la administración del presidente Donald Trump realizará, durante toda la Copa Mundial, monitoreos permanentes de las actividades de los grupos del crimen organizado, ya que llegarán al país millones de personas procedentes de diversas partes del mundo.
De acuerdo con lo expuesto por el director de la DEA, los eventos de la magnitud de un encuentro deportivo de fútbol representan escenarios que el narcotráfico puede aprovechar para expandir su capacidad de operaciones, así como el tráfico de sustancias ilícitas a través de las fronteras.
Cole expresó que estos grupos delictivos buscan ese tipo de oportunidades para incrementar sus ganancias de la venta de drogas como el fentanilo, por lo que la Copa Mundial de la FIFA podría convertirse en un lugar atractivo para sus operaciones.
Señaló que “los cárteles siempre buscarán el beneficio”, y puntualizó que las organizaciones criminales no se preocupan por las consecuencias que provoca la producción y comercialización de drogas sintéticas, ni por su consumo. Explicó que el fentanilo está vinculado a miles de muertes por sobredosis en Estados Unidos.
Cole expuso que las agencias de seguridad están obligadas a fortalecer sus operativos de vigilancia y coordinación, debido a las grandes concentraciones de asistentes, la movilidad internacional que habrá en el país y el aumento de las actividades comerciales en general.
Sobre este asunto, la DEA implementó una nueva estrategia llamada “Estados Unidos libre de fentanilo”, que tiene como fin combatir las operaciones del crimen organizado en cuanto a la producción y distribución de la droga sintética.
Por otro lado, destacó la colaboración de las autoridades mexicanas en materia de seguridad y combate al narcotráfico. “Existe un flujo de información activo y libre”, señaló el director de la DEA sobre la comunicación que mantiene con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch. Aseguró que su cooperación ha permitido fortalecer el intercambio de inteligencia en materia de crimen organizado.
El director de la DEA afirmó que la cooperación bilateral es fundamental para hacer frente a la problemática que afecta tanto a Estados Unidos como a México, pues involucra a organizaciones con capacidad de operar en ambos países.
De acuerdo con la información de Terrance Cole, los cárteles mexicanos tienen presencia en todo el territorio estadounidense y sus operaciones se extienden hacia Canadá, lo que representa una amenaza para toda la región de Norteamérica.