Un video difundido en redes sociales desató críticas contra el secretario de Educación Pública de Tlaxcala, Homero Meneses Hernández, luego de que se le viera atendiendo por videollamada a padres de familia de la escuela primaria Emiliano Zapata, quienes exigían explicaciones sobre la reubicación del plantel.
En las imágenes, compartidas inicialmente por un medio local, se observa una discusión tensa entre los padres y el funcionario, quienes manifestaron su inconformidad no solo por el proyecto de reubicación, sino por la forma en que se estaba abordando el tema. Los familiares reclamaron que la atención a una problemática que involucra la seguridad de niñas y niños debía realizarse de manera presencial, y no a través de una llamada virtual.
La videollamada provocó una ola de reacciones en redes sociales, donde usuarios cuestionaron el actuar del secretario y lo calificaron como una falta de sensibilidad institucional. Las críticas se centraron en que, tratándose de una decisión que afecta directamente a la comunidad escolar, se esperaba una presencia física y un diálogo directo con los padres de familia.
El conflicto se originó debido a la planeada reubicación del edificio de la primaria Emiliano Zapata, ubicada en Tlaxcala, luego de que autoridades estatales determinaran que la actual ubicación representa un posible riesgo estructural para alumnos, docentes y personal administrativo. De acuerdo con información oficial, el inmueble se encuentra en una zona que podría comprometer la seguridad de la comunidad escolar, lo que llevó a la Secretaría de Educación a plantear el traslado del plantel.
Ante la presión social y las críticas, Homero Meneses acudió posteriormente de manera presencial a reunirse con los padres de familia. En ese encuentro se firmaron acuerdos formales relacionados con la reubicación de la escuela, entre ellos el compromiso de garantizar condiciones adecuadas de infraestructura, continuidad académica y certeza para las familias durante el proceso de traslado.
La Secretaría de Educación informó que la reubicación busca priorizar la seguridad de los estudiantes, y aseguró que no se trata de una decisión improvisada, sino de una medida preventiva basada en evaluaciones técnicas. Sin embargo, el caso dejó al descubierto el malestar que genera entre la ciudadanía la forma en que las autoridades comunican y gestionan decisiones sensibles, especialmente cuando estas se perciben como distantes o poco empáticas.