La ceremonia inaugural de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en el Estadio Ciudad de México (Azteca) puso a Shakira en el centro de la atención mundial, no solo por su enérgica interpretación del himno oficial “Dai Dai” junto a Burna Boy, sino por una polémica que rápidamente se viralizó en redes sociales: miles de usuarios especularon que la figura en el escenario no era la verdadera Shakira, sino una doble.
La colombiana, de 49 años, encabezó el espectáculo previo al partido inaugural entre México y Sudáfrica (que terminó 2-0 a favor del Tri). Vestida con un atuendo amarillo vibrante, top de malla con recortes, falda patchwork y lentes oscuros futuristas, Shakira entregó movimientos de cadera característicos, acompañada de bailarines y fusionando ritmos latinos con influencias africanas de Burna Boy. Fue su cuarta participación en un Mundial, tras éxitos como “Waka Waka” (2010) y “La La La” (2014). El show formó parte de un cartel estelar que incluyó a artistas como J Balvin, Maná, Lila Downs, Belinda, Danny Ocean, Tyla, Alejandro Fernández y otros.
Tras la presentación, Shakira protagonizó un momento espontáneo y viral: se quedó bailando merengue en la cancha junto a su hermano Antonio Mebarak, resistiéndose brevemente a abandonar el campo mientras el staff intentaba guiarlos. Este clip mostró su lado más relajado y auténtico, y circuló ampliamente en redes.
Posteriormente, la artista compartió en sus redes sociales fotografías posando con otras figuras del espectáculo, confirmando su presencia en el estadio y celebrando el evento. Hasta el momento, ni Shakira ni su oficina han emitido declaraciones directas sobre los rumores.
Inmediatamente después del show del 11 de junio de 2026, usuarios en X (Twitter), TikTok, Instagram y Facebook inundaron las plataformas con comentarios como: “Esta no es Shakira ni de chiste”, “Soy el único que piensa que Shakira no era la verdadera Shakira”, “Esa no es Shakira”, “¿No era Shakira la que se presentó?” y “Shakira mandó una doble”.
Estos fueron los principales argumentos para dudar de su identidad incluyeron:
Aspecto físico y rostro: Comparaciones con imágenes de giras anteriores señalaban una posible hinchazón en el rostro (atribuida por algunos a bótox u otros tratamientos estéticos), labios y mejillas diferentes, y cabello que parecía “demasiado rojo/amarillo” o como una peluca (atención a las entradas del cabello).
Lentes oscuros: Muchos cuestionaron por qué los usó durante gran parte de la presentación, especulando que ocultaba algo.
Movimientos y baile: Algunos afirmaron que los pasos eran “rígidos”, “lentos” o no tan marcados como los icónicos movimientos de cadera de Shakira. Hubo menciones a un supuesto error en la coreografía durante “Dai Dai”.
Estatura y vestuario: Señalaron que se veía más alta (posiblemente por tenis con suela gruesa) y más delgada.
Otras teorías: Menciones a playback, imitadoras conocidas como “Shakibecca” (Shaki Beika), o incluso conspiraciones más extremas.
Creadores de contenido y usuarios subieron side-by-sides y videos analizando tomas lejanas y ángulos específicos.
Sin embargo a pesar de todas estas especulaciones no faltaron defensores, incluyendo fans acérrimos y “especialistas” que realizaron “investigaciones minuciosas”:
La cicatriz en la frente: Este detalle físico característico de Shakira (visible en fotos a lo largo de los años) fue clave. Usuarios y reportes confirmaron que se aprecia en las imágenes del show, desmontando muchas dudas.
https://x.com/MMXXII2000/status/2065188421522555188
Presencia familiar y gestos: Su hermano estaba presente y bailó con ella, lo que muchos tomaron como prueba irrefutable.
Explicaciones lógicas: Edad (49 años), iluminación del estadio, jet lag, ángulos de cámara, maquillaje pesado, o cambios naturales/post-tratamientos estéticos. También se mencionó que “es humana” y el show no fue su mejor momento en opinión de algunos fans, pero sí era ella.
La experta en lenguaje corporal Maryfer Centeno analizó el tema en redes y TikTok, señalando que “no parece ser Shakira” por el peinado/peluca, entradas del cabello, lentes, expresión facial y velocidad al bailar. Consideró que “podría no ser” la aparición más afortunada, aunque no fue categórica.
A pesar de la controversia, la mayoría de fuentes oficiales, footage de FIFA y análisis de video confirman que se trató de la verdadera Shakira.
La polémica refleja el escrutinio extremo al que están sometidas las celebridades en la era de las redes, donde cualquier detalle genera teorías virales. Shakira, icono indiscutible del Mundial, sigue siendo tendencia y su legado musical en el torneo permanece intacto.