Fuente: Agencia México
La disputa en torno a las cenizas de Julián Figueroa vuelve a encenderse luego de las declaraciones de Imelda Garza Tuñón, quien asegura que, por ley, le correspondería resguardar los restos del cantante al ser su esposa, además de señalar que su hijo no tendría recuerdos directos de su padre.
En respuesta, Maribel Guardia rompió el silencio con un mensaje contundente, dejando claro que el destino de las cenizas ya está definido y que no contempla negociaciones sobre el tema.
“Lo bueno es que Julián fue un capítulo en su vida, dijo, en un compás de espera, yo creo. No es un tema que me preocupe porque... En el momento que así fuera, yo las pongo en el nicho y de ahí nadie las saca. Ya no se puede, es un lugar santo, no se puede tocar. Su papá está en los recuerdos que le dejó, en el amor que sembró en él. Pero claro, cuando él esté más grande, que tenga un lugar donde ir a visitarlo. Eso está ya en mi testamento. Si me muriera yo ahora, Julián ya tiene su lápida en la iglesia”, declaró la actriz.
Las declaraciones de Imelda sobre los recuerdos del menor también generaron reacción. La costarricense defendió que ha preservado objetos personales de su vástago, aunque dejó entrever tensiones sobre el manejo de esas pertenencias.
“Está todo en el museo, ya lo que quedan son camisitas, así que de hecho ella las sacó del cuarto cuando mi hijo murió. Ella agarró una bolsa al día siguiente y la dejó en la cocina. Más bien, las empleadas me la entregaron a mí. Entonces yo lo agarré de esa bolsa y la guardé. Pero el día que el niño quiera, yo tengo solamente una chamarra y un sombrero de Julián, se lo daría al niño”, explicó.
Sobre el destino final de las cenizas de Julián Figueroa, Maribel reconoció que aún no ha dado el paso definitivo, aunque insistió en que ya tiene todo preparado.
“Y yo sé que en algún momento yo tendré el valor, pero llevo tres años nada más. Yo creo que esto es un proceso, pero ya está la lapidita en la iglesia con el nombre de Julián. Es cuestión de que yo me decida, y va a ser para él y para quien le tenga cariño a Julián algún día de llevarle unas flores o algo”, señaló.
En medio del conflicto, el entorno familiar también se ve sacudido por las declaraciones de José Manuel Figueroa, quien advirtió acciones legales contra Imelda Garza Tuñón por presuntos señalamientos de abuso.
Maribel, sin embargo, marcó distancia del enfrentamiento y lanzó un mensaje que busca mostrarse conciliador, aunque cargado de emotividad.
“Eso ya es un problema entre ellos dos. Yo la verdad es que a Imelda no le deseo ningún mal. Que Dios la acompañe, y lo digo de corazón, y Dios está de testigo, que me castigue Dios, si no es verdad, que toda la noche rezo por ella, porque si ella está bien, el niño va a estar bien”, concluyó.