La docuserie Hulk Hogan: Real American, de cuatro episodios y aproximadamente cuatro horas de duración, se estrenó hoy miércoles 22 de abril de 2026 en Netflix. Se trata de la última entrevista extensa del legendario luchador Terry Gene Bollea, conocido mundialmente como Hulk Hogan, quien falleció el 24 de julio de 2025 a los 71 años en su residencia de Clearwater, Florida, a causa de un paro cardíaco (infarto agudo de miocardio).
En la serie, Hogan detalla con crudeza uno de los periodos más oscuros de su vida: su paso por TNA Wrestling (Total Nonstop Action, hoy Impact) en 2009-2013, tras su divorcio de Linda Hogan, con quien estuvo casado desde 1983 hasta 2009. Según sus propias palabras en la docuserie, entregó “todo” a Linda en el divorcio —incluso mencionó haberle dado alrededor del 70% de sus bienes— para terminar rápidamente la relación y quedarse “en la ruina”. Necesitaba dinero, por lo que firmó con TNA, pero su cuerpo no estaba en condiciones de competir al nivel exigido.
Hogan relató que el dolor físico era tan intenso que necesitaba ayuda incluso para levantarse de la cama. “Tenía tanto dolor que no podía dormir en mi cama. Tenía que dormir en una silla, y si solo movía un dedo así, toda mi espalda sufría espasmos y se torcía”, dijo. Para manejar ese dolor severo, recurrió al fentanilo en cantidades que él mismo describió como potencialmente mortales: “Tomaba fentanilos de 80 miligramos, dos por la mañana, metiéndolos aquí bajo mis encías… Tenía dos parches de fentanilo de 300 mg en las piernas y me daban seis paletas de fentanilo de 1500 mg para comer”.
Un farmacéutico le habría dicho: “Deberías estar muerto. Nunca hemos visto a un ser humano consumir tanto fentanilo”. Eric Bischoff, quien trabajó con él en TNA, recordó que Hogan estaba “en tanto dolor” que necesitaba asistencia solo para salir de la cama e ir a los eventos. Su última aparición relevante en el ring fue en 2012 y dejó TNA en 2013 al expirar su contrato.
La docuserie también aborda el “rock bottom” emocional tras el divorcio. Hogan confesó que llegó al punto de contemplar el suicidio: “Fui a casa, empecé a beber y a comer pastillas, y caí en un agujero de conejo por un par de días. Lo siguiente que supe es que estaba sentado frente al baño con un arma en la boca y sin saber lo que estaba haciendo”. Describió ese momento como haber tocado fondo absoluto.
La serie explora ampliamente su vida personal, incluyendo la relación con sus hijos Brooke y Nick Hogan, así como las tensiones familiares que persistieron años después. Linda Hogan participó en la producción y habló del inicio romántico de la pareja y su deterioro.
Tras la muerte de Hulk, surgieron polémicas públicas: Brooke expresó arrepentimiento por haberse removido del testamento de su padre en 2023 por cuestiones de confianza con su círculo cercano; hubo intercambios de declaraciones entre Brooke, Linda y la viuda de Hulk, Sky Daily (con quien se casó en 2023), incluyendo sombras sobre la relación y el estado emocional de Hogan antes de su fallecimiento. Nick también ha aparecido en contextos familiares y ha compartido recuerdos. La docuserie toca estos temas a través de entrevistas con familiares y colaboradores, destacando la brecha entre el personaje de Hulk Hogan y Terry Bollea.
Además, la producción incluye referencias a otros momentos controvertidos de su vida, como el uso de esteroides, el escándalo del sex tape y su relación con figuras como Donald Trump, aunque el enfoque principal está en la trayectoria personal y profesional del luchador.
Hulk Hogan fue trasladado de su hogar en Clearwater tras un llamado médico por paro cardíaco el 24 de julio de 2025 alrededor de las 9:51 a.m.; falleció en el Morton Plant Hospital. WWE y múltiples medios confirmaron la noticia ese mismo día. No hay indicios confirmados en fuentes principales de que el consumo pasado de fentanilo haya sido la causa directa de su muerte; el deceso se atribuyó a infarto agudo de miocardio. Su viuda Sky Daily ha respondido a rumores posteriores sobre “drogas callejeras”.
La docuserie Hulk Hogan: Real American, dirigida por Bryan Storkel, cuenta con participación de WWE y se presenta como un retrato sin filtros que abarca desde sus inicios hasta sus últimos meses.