Fuente: Agencia México
El actor venezolano Fernando Carrillo reapareció ante las cámaras del programa Hoy para hablar de un tema personal y de salud que lo tuvo en recuperación, muy lejos de las controversias que han marcado su presencia pública en las últimas semanas. Carrillo explicó recientemente que ingresó al quirófano para someterse a una intervención de cadera, una cirugía que busca mejorar su calidad de vida tras décadas de molestias físicas.
Carrillo detalló el origen del problema que lo aquejaba desde la infancia. En sus propias palabras: “Saliendo ya, hace 8 días que me operaron y hoy me dan de alta finalmente y, pues nada, desde los 9 años, desde que vivía en Londres, que pasé ahí 7 años en Inglaterra de niño, desde los 9 a los 16 años, sufrí una artritis séptica, que es una infección en la cabeza del fémur, una enfermedad bastante atípica.”
En la intervención, los médicos decidieron reemplazar el hueso afectado por un implante moderno, una cadera biónica que, según Carrillo, incorpora materiales avanzados: “Quedé muy bien, pero bueno, casi 50 años más tarde esa misma cadera y ese mismo hueso del fémur, tuvo que ser reemplazado con un implante de cadera biónico. Ahora tengo una cadera biónica de titanio, de materiales increíbles, porcelana, vitamina E y pues nada, salió muy bien la operación, gracias a Dios.”
El galán de telenovelas explicó que el dolor se intensificó con su estilo de vida activo, y que intentó tratamientos menos invasivos antes de optar por la operación: “Siempre he sido muy deportista y muy activo y me empezó a molestar mucho la cadera derecha a la hora de jugar padel, o a la hora de jugar tenis, y empecé a sentir esa molestia y, pues nada, la tratamos de infiltrar un par de veces.”
El enfoque en temas de salud representa un contraste claro con las polémicas más recientes que han rodeado al actor venezolano fuera de su carrera artística. En días pasados, Carrillo ha estado en el centro de la conversación pública por sus declaraciones políticas y su relación personal con figuras del gobierno de Venezuela.
Carrillo se ha mostrado abiertamente crítico con las narrativas internacionales sobre la situación política en Venezuela y ha expresado su apoyo a Nicolás Maduro y al entorno del chavismo, un posicionamiento poco común entre figuras latinoamericanas del espectáculo y que le ha generado críticas en redes sociales y medios de comunicación. En varios mensajes y entrevistas ha defendido al gobierno de Maduro y ha cuestionado las versiones que señalan a Venezuela como dictadura, argumentando que la realidad es distinta a la que presentan algunos medios, lo que generó fuertes reacciones de defensores de derechos humanos y críticos del régimen chavista.
La polémica escaló cuando Carrillo confesó públicamente que mantuvo una relación amorosa de tres años con Delcy Rodríguez, la actual presidenta interina de Venezuela, figura clave en el esquema político chavista y sucesora de Maduro tras su captura por autoridades estadounidenses en enero de 2026. Según el propio Carrillo, Rodríguez fue “el gran amor de mi vida”, y defendió su integridad en medio de especulaciones políticas.
Las declaraciones del actor sobre su relación con Rodríguez y su defensa del régimen venezolano —junto con su postura crítica respecto a la narrativa internacional sobre Maduro y su gobierno— han generado un debate mediático intenso, con enfrentamientos de opiniones tanto en redes sociales como en programas de televisión y espacios de análisis político. Más allá de su carrera en telenovelas, estas posturas han colocado a Carrillo en una posición pública inusual para un actor de su perfil, trascendiendo el ámbito del entretenimiento hacia la esfera política internacional.
En este contexto, la recuperación de Fernando Carrillo tras su cirugía de cadera representa un momento de pausa sobre la controversia política y personal que lo ha confrontado con amplios sectores de la opinión pública. Tras años de carrera en televisión y ahora con temas de salud en primer plano, el actor transita una etapa en la que, además de buscar recuperarse físicamente, enfrenta la recepción del público y los efectos de sus declaraciones fuera de la pantalla.