Fuente: Agencia México
Cristián de la Fuente no solo atraviesa un momento pleno en el amor, sino que también ha dejado atrás una de las etapas más mediáticas y complicadas de su vida personal. Tras su separación de Angélica Castro, con quien mantuvo una larga relación y formó una familia, el actor ha reconstruido su vida sentimental y hoy presume una relación estable con Gabriela Bravo.
El chileno habló abiertamente sobre el sólido vínculo que ha construido con su actual pareja, con quien ya vive, dejando claro que esta relación se basa en la madurez, el aprendizaje y la convivencia:
“Estar con alguien es compañía, es apoyo, es soporte. No es lo mismo llegar a tu casa solo después de trabajar que estar con alguien y alguien que pueda compartir tus alegrías, que pueda ayudarte en tus tristezas. Eso es lo que en el fondo hace una pareja, estar ahí y caminar juntos en el camino, en lo bueno y en lo malo”.
La relación ha avanzado a tal punto que ambos han decidido compartir su vida bajo el mismo techo, organizando sus rutinas entre viajes y compromisos profesionales:
“O sea, no es complicado porque ella ha sido capaz de estar acá, de trasladar su trabajo hasta acá, viajamos juntos. De hecho, yo me fui en diciembre a Chile, estuvimos juntos, después fuimos a Estados Unidos, estuvimos acá. Es primera vez en el año que ella viaja a Chile, pero va dos semanas y vuelve y es eso. O sea, tampoco hay que estar pegados todo el día. Ella también necesita hacer sus cosas y está bien, pero obviamente las relaciones necesitan sacrificio. Uno de los dos... tiene que sacrificarse para estar con el otro, porque para estar solo, mejor estar solo. Es que si no vivimos juntos no podemos tener relación, porque si ella vive en Chile y yo acá, amor de lejos, felices los cuatro”.
De acuerdo con el actor, la estabilidad que hoy vive también es resultado de las lecciones aprendidas tras su ruptura, lo que le ha permitido ofrecer una relación más segura y equilibrada:
“No, yo creo que cuando uno le da la seguridad a su pareja, obviamente ya tengo 50 años, uno ya aprende de sus errores y de su pasado, uno ya es capaz de darle la seguridad que merece la pareja”.
Sin embargo, no todo es positivo. En paralelo a su buen momento sentimental, Cristián de la Fuente enfrenta una fuerte frustración tras el robo de su motocicleta, caso que —asegura— no ha avanzado pese a que hay responsables identificados.
“Ni me hablen, ni me hablen de la moto. Tienen preso a los tipos que me la robaron. Saben a quién se la vendieron y nadie hace nada porque el juez no da la orden. Hay algo que no funciona en el sistema judicial en este país. O sea, que el juez no pueda dar una orden para decirle quítenle eso que no es de él”.
El actor incluso admitió que, pese a haber seguido todos los procesos legales, ya se resignó a no recuperar su vehículo:
“Pero qué más puedo hacer yo, si el tipo que me la robó está preso, si tienen su teléfono, si saben a quién se la vendió, si saben quién la compró y el que la compró tiene mi moto y no pueden ir y quitársela, ¿Qué hago? Que el juez tiene que dar la orden y que para que el juez dé la orden, que el oficio del MP, que lo tiene que mandar, y pasa el tiempo, y pasa el tiempo, y el que la compró ahora seguro ya se la vendió a otro”.
Así, mientras disfruta de una nueva etapa amorosa —más estable y consolidada— tras su separación, Cristián de la Fuente también alza la voz por una situación legal que continúa sin resolverse.