Cientos de personas se manifestaron el 10 de enero de 2025 en el Ángel de la Independencia, en la Ciudad de México, para expresar su rechazo a la intervención de Estados Unidos en Venezuela y mostrar solidaridad con el país sudamericano. La movilización reunió a colectivos de izquierda, organizaciones sociales, sindicatos, estudiantes y ciudadanos identificados con causas latinoamericanas y con una postura abiertamente antiimperialista.
Durante la concentración y la posterior marcha por Paseo de la Reforma, los asistentes portaron banderas de Venezuela, mantas y carteles con mensajes como “Venezuela no está sola”, “fuera el imperialismo de América Latina” y “la soberanía no se negocia”. A lo largo del recorrido se escucharon consignas dirigidas contra el gobierno estadounidense y en defensa del derecho de los pueblos a la autodeterminación. La protesta provocó afectaciones viales temporales y ajustes en el servicio de transporte público en una de las principales avenidas de la capital.
Entre los participantes destacó la presencia de figuras cercanas a Morena, entre ellas el escritor y director del Fondo de Cultura Económica, Paco Ignacio Taibo II, quien ha sido uno de los críticos más visibles de la política exterior de Estados Unidos hacia América Latina. Durante la manifestación, Taibo II calificó la situación diplomática como “uno de los intentos más descarados, puercos, gangsteriles, de intervención imperialista en América Latina”.
En sus declaraciones también se refirió a la postura del gobierno mexicano frente a Washington y al tono moderado de la presidenta ante su homólogo estadounidense Donald Trump, afirmando que “está intentando navegar entre las políticas de Trump” en referencia a la estrategia diplomática del Ejecutivo federal frente a la presión internacional y la relación bilateral con Estados Unidos.
La participación de Taibo II adquirió mayor notoriedad luego de que se viralizara en redes sociales un video grabado durante la movilización. En las imágenes se le observa no solo expresando su solidaridad con Venezuela y respaldando las marchas de apoyo a la causa latinoamericana, sino también lanzando una frase directa y controversial contra quienes lo critican por su postura ideológica. En el video, el funcionario se refiere al “lenguaje de la derecha” y remata con una expresión en tono confrontativo, diciendo en términos parecidos a “chinguen a su madre” lo que desató una fuerte polémica en plataformas digitales.
El material generó reacciones divididas. Simpatizantes del escritor y sectores afines a la protesta defendieron sus palabras como una respuesta frontal a lo que consideran ataques constantes desde la oposición y medios críticos. En contraste, detractores cuestionaron el uso de ese lenguaje por parte de un funcionario público y pusieron en polémica su papel al frente de una institución cultural del Estado mexicano.
La marcha del 10 de enero se inscribe en un contexto de creciente tensión internacional y de debate regional sobre la política exterior de Estados Unidos y sus acciones en América Latina. En México, la movilización también abrió una discusión más amplia sobre la postura que debe asumir el país ante conflictos internacionales y el equilibrio que el gobierno federal busca mantener en su relación con Washington, mientras distintos sectores sociales exigen una condena más firme a cualquier forma de intervención extranjera.