Fuente: Agencia México
El vocalista de Café Tacvba, Rubén Albarrán, volvió a pronunciarse en contra de Spotify, luego de difundirse que su fundador, Daniel Ek, realizara una inversión de alrededor de 600 millones de euros en Helsing, una empresa europea especializada en inteligencia artificial aplicada a la defensa militar, la cual ha suministrado drones y tecnología de ataque a Ucrania.
Ante este contexto, el cantante pidió públicamente que el catálogo musical de Café Tacvba sea retirado de la plataforma de streaming, al considerar que no desea que su música contribuya indirectamente al financiamiento de conflictos armados. Sin embargo, la decisión no depende directamente de la agrupación, ya que los derechos de explotación pertenecen a las disqueras.
“Para mí es muy importante que sigamos boicoteando, no solamente Spotify, sino a todas las empresas que participan de este momento, que han participado del genocidio en Palestina, que participan de lo que sucede en el Congo, en Sudán, ahora en Latinoamérica, en Argentina, con los incendios forestales, con tantas leyes que se quieren pasar acerca del agua. Es un entramado y debemos de quitarle esa fuerza”, manifestó.
“En el caso de Café Tacvba son las disqueras quienes tienen los derechos sobre la explotación de la música y son ellos los que contratan con Spotify y son ellos quienes deben de bajar la música. Entonces, por eso al día de hoy sigue estando la música de Café Tacvba en Spotify, aún cuando nosotros quisiéramos que no estuviera, pero hacemos el llamado a la gente, para que ellos sí se salgan, que desinstalen la app, es mucho más sencillo”, agregó.
Las declaraciones se dieron tras ser abordado por las cámaras de Ventaneando en el aeropuerto de la Ciudad de México, a su regreso de Japón. Ahí dejó clara su postura crítica hacia las grandes corporaciones que, desde su perspectiva, forman parte de un entramado económico que sostiene conflictos internacionales y problemáticas ambientales.
Además del tema político y empresarial, Albarrán también fue cuestionado sobre el proceso legal que enfrenta con la madre de su hija, quien lo ha señalado públicamente como presunto deudor alimentario. El músico aseguró que el caso ya se encuentra en manos de las autoridades y que será la instancia judicial la que determine la resolución correspondiente.
“El tema está en juzgado. Espero que ya esté muy pronto a solucionarse y que todo el mundo esté satisfecho. Bueno, tenemos que acatar lo que la corte decida. No es algo que yo esté diciendo. Lo que sí te digo es que en ningún momento he sido deudor alimentario para que esa duda se quite. Yo me asistí de abogados que me ayudaron a hacerlo y para que en ningún momento quedara en esa situación, aun cuando la contraparte hubiera querido ponerme en esa situación para inculparme de algo”, afirmó.
El posicionamiento del cantante abre nuevamente el debate sobre la responsabilidad ética de los artistas frente a las plataformas digitales y el destino de las inversiones de sus propietarios. Mientras tanto, la música de Café Tacvba continúa disponible en Spotify, a la espera de que las disqueras tomen una decisión sobre el llamado del vocalista.
Con esta postura, Rubén Albarrán reafirma su activismo social y político, manteniéndose firme en una línea crítica que ha caracterizado buena parte de su carrera artística y pública.