Ciudad de México.— A 18 meses de haber asumido la Presidencia, Claudia Sheinbaum registra una aprobación de 68.4%, frente a un 31.6% de desaprobación, de acuerdo con el estudio “Primer cuarto de gobierno: 18 meses de la primera presidenta de México (marzo 2026)” de Consulta Mitofsky.
El reporte revela que, aunque la mandataria conserva un respaldo sólido, se observa una ligera tendencia a la baja en comparación con mediciones previas, lo que refleja el desgaste natural del ejercicio del poder.
En la evaluación del rumbo del país, el 52.1% de los encuestados considera que México va por el camino correcto, mientras que el 47.9% opina lo contrario, evidenciando una opinión pública dividida, aunque todavía con ligera inclinación positiva hacia el gobierno.
En cuanto a los principales problemas nacionales, la inseguridad se mantiene como la mayor preocupación para el 41.3% de la población, seguida por la economía con 28.7%, lo que confirma un crecimiento en la inquietud por temas económicos como la inflación y el costo de vida. Otros rubros como corrupción y desempleo se ubican en niveles menores, pero constantes.
El análisis también muestra diferencias claras por sectores. La aprobación es mayor entre mujeres (72%), personas mayores de 50 años (74%) y beneficiarios de programas sociales, donde el respaldo supera el 75%. En contraste, entre empresarios y profesionistas, la aprobación cae a niveles cercanos al 55%, reflejando una visión más crítica hacia la administración.
Por nivel educativo, quienes cuentan con estudios básicos respaldan en mayor proporción a la presidenta (alrededor de 73%), mientras que entre personas con educación superior la aprobación ronda el 60%, confirmando una brecha en la percepción del gobierno.
En términos territoriales, el sur y sureste del país concentran los niveles más altos de aprobación, con cifras que superan el 70%, mientras que en el norte y algunas zonas urbanas el respaldo desciende a rangos de entre 58% y 62%.
El estudio también destaca que, en comparación histórica, Sheinbaum se posiciona por encima de expresidentes como Enrique Peña Nieto, quien rondaba el 50% en este punto de su sexenio, y Vicente Fox, con niveles cercanos al 55%. Incluso se mantiene competitiva frente a Andrés Manuel López Obrador, quien registraba niveles similares en su segundo año de gobierno.
A pesar de estos números favorables, Mitofsky advierte que el comportamiento de indicadores como la seguridad y la economía será clave en los próximos meses. El crecimiento de la preocupación por la inflación, sumado a la persistencia de la violencia, podría influir en la estabilidad de la aprobación presidencial.
Así, al cierre del primer cuarto de su administración, Claudia Sheinbaum mantiene una base sólida de apoyo ciudadano, pero enfrenta un escenario donde los retos estructurales comienzan a pesar más en la percepción pública.