En el marco del quinto aniversario de que entró en vigor el Acuerdo de Escazú en México y el Día Mundial de la Tierra, que se celebra el 22 de abril, la organización ambiental Greenpeace señaló que el país es uno de los más peligrosos para defender el medio ambiente, pues se tiene un registro de al menos 119 defensores asesinados debido a su activismo.
El 27 de septiembre de 2018 el Gobierno mexicano firmó dicho acuerdo; sin embargo, fue ratificado en el Senado de la República hasta el 5 de noviembre de 2020, por lo que entró en vigor el 22 de abril de 2021. El Acuerdo de Escazú es un tratado internacional que impulsa el multilateralismo de Latinoamérica y el Caribe en cuanto al cuidado del medio ambiente y el desarrollo sostenible.
Por otro lado, el tratado estipula la protección de los derechos de las personas a tener acceso a la información, participación y justicia en materia ambiental. En él se establecieron medidas para facilitar el ejercicio de estos derechos y mecanismos que los garanticen.
El Acuerdo de Escazú incluye disposiciones para garantizar la seguridad de las personas defensoras del medio ambiente, el cuidado de la naturaleza y la garantía de acceso a la justicia para estas personas.
A pesar de que han pasado cinco años desde que México adoptó dicho acuerdo, el país continúa siendo uno de los más peligrosos en materia de protección ambiental. Debido a esto, Greenpeace México reiteró que existen distintos retos en el país, por lo que las personas defensoras del medio ambiente son esenciales para que se garantice el derecho a un entorno sano para toda la población.
En el artículo de Greenpeace se señaló que, de acuerdo con un informe del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), se registraron 199 defensores ambientales asesinados de 2015 a 2025. De estos, 10 homicidios ocurrieron durante el último año.
La organización ambiental hizo un llamado al Gobierno federal para atender la deuda de seguridad y justicia con el ambientalismo en México, ya que se deben contraer los compromisos que se asumieron durante la ratificación del Acuerdo de Escazú, en el que se estipuló que se debe garantizar la seguridad total a activistas ambientales.
Aleira Lara, directora ejecutiva de Greenpeace México, dijo que “urgimos a las autoridades a llevar a la práctica los estatutos incluidos en el acuerdo que ratificó y que además brinde justicia a las familias de las personas defensoras asesinadas en el país”.
Asesinan a dos ambientalistas en una sola semana en Michoacán
Antes de que Greenpeace publicara su artículo, en el país se registró el asesinato de Lázaro Mendoza Ramírez y Roberto Chávez, ambos defensores ambientales en México.
El domingo 12 de abril, Roberto Chávez, protector de la biosfera del municipio de Madero, falleció después de recibir tres impactos de bala. Roberto regresaba a su casa cuando fue atacado después de cenar en el poblado de El Sangarro. La Fiscalía del Estado informó que ya se había identificado a uno de los atacantes de Roberto.
A tres días de que se reportó la muerte de Roberto, el 15 de abril se informó sobre el hallazgo de Lázaro Mendoza en una camioneta calcinada en el municipio de Salvador Escalante. Este último era defensor ambiental de la región lacustre de Zirahuén desde hace más de 10 años.
Ante la situación que viven los activistas ambientales en México, Lara puntualizó que “los intereses que se enfrentan en la defensa de la tierra y sus recursos son muchos y muy poderosos, por lo que no es una opción continuar con modelos que ponen intereses económicos por encima de la protección del medio ambiente. Confrontar esos intereses requiere valor porque, lamentablemente, hoy hay a quien le va la vida en ello”, resaltó la directora ejecutiva de Greenpeace México.