La líder opositora venezolana María Corina Machado, galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025, afirmó este viernes en Washington que espera convertirse en presidenta de Venezuela “cuando llegue el momento adecuado”, en medio de un turbulento proceso de transición política tras la caída del régimen de Nicolás Maduro.
En una entrevista difundida por la cadena Fox News, Machado sostuvo que **“hay una misión” para convertir a Venezuela en una “tierra de gracia” y que confía en que será elegida como la primera mujer presidenta del país en cuanto las condiciones lo permitan. Este pronunciamiento se produce días después de su reunión en la Casa Blanca con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, donde también abordó la importancia de reforzar lazos bilaterales y visibilizar el respaldo internacional a la causa democrática venezolana.
Machado, que salió de Venezuela en diciembre pasado para recibir el Nobel de la Paz y vive en el extranjero tras años de persecución política, describió su encuentro con Trump como un gesto histórico y simbólico para el futuro de su país. En ese contexto, entregó simbólicamente su medalla del Nobel al mandatario estadounidense en reconocimiento a su apoyo, una acción cargada de significado que ha sido interpretada como un intento de fortalecer alianzas ante la compleja transición.
La situación política en Venezuela se encuentra en plena reconfiguración tras la captura del exmandatario Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses y la asunción interina de Delcy Rodríguez como presidenta, con la que Washington ha buscado mantener canales de cooperación. Rodríguez ha recibido respaldo temporal por parte de Estados Unidos, lo que ha generado tensiones y un incierto equilibrio entre las fuerzas opositoras y las estructuras institucionales que aún predominan en el país.
Machado, pese a estos desafíos, reafirmó su compromiso con una transición ordenada hacia elecciones libres y un Estado de derecho que permita a Venezuela retomar su rumbo democrático. Afirmó que su aspiración presidencial no es inminente, sino parte de un proceso más amplio para devolver la soberanía al pueblo venezolano y construir un futuro de libertad y justicia social.
Su declaración marca un hito en la política venezolana, pues proyecta su figura como referente de una nueva etapa que aún enfrenta obstáculos internos y externos