Ciudad de México. El Partido Acción Nacional (PAN) reafirmó su postura de que no es viable avanzar en una reforma electoral sin antes legislar de manera contundente para impedir la participación del crimen organizado en los procesos comiciales, un problema que, advirtió, constituye una de las amenazas más graves para la democracia mexicana.
En un comunicado difundido este 1 de marzo, el presidente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, subrayó que ante la próxima presentación formal de la iniciativa de reforma electoral por parte del Ejecutivo federal en la Cámara de Diputados, su partido mantiene un “condicionamiento claro”: fortalecer el marco legal para cerrar espacios de infiltración criminal antes de discutir cambios estructurales al sistema electoral.
“El principal problema electoral de México hoy no es solo técnico o administrativo; es la participación del crimen organizado en campañas, candidaturas y en los procesos electorales”, declaró Romero Herrera, quien además lanzó un reto público a la presidenta de la República y a la dirigencia de Morena para que incorporen mecanismos efectivos de sanción contra dichas prácticas dentro de la reforma.
Para Acción Nacional, una reforma que omita este aspecto sería incompleta o simulada, puesto que fenómenos como el financiamiento ilícito, la violencia política y la captura de procesos electorales por parte de redes delictivas se han manifestado en elecciones recientes, atentando contra la libre competencia y la voluntad ciudadana.
El PAN presentó un paquete integral de propuestas que se estructuran en dos ejes principales. El primero está orientado a combatir de raíz la intervención del crimen organizado, con puntos como el rechazo al financiamiento ilegal de campañas; la prohibición de la postulación de candidatos con vínculos delictivos; la erradicación de la violencia política y los asesinatos de aspirantes; y la sanción de cualquier operación político-electoral de grupos criminales.
El segundo eje busca fortalecer la representación democrática y empoderar directamente a la ciudadanía. Entre las medidas planteadas se encuentran la implementación de un modelo de representación pura mixta para equilibrar la sobrerrepresentación legislativa, la instauración de una segunda vuelta electoral, la creación de un registro oficial de compromisos de campaña ante el Instituto Nacional Electoral (INE), y la obligación de realizar primarias abiertas y simultáneas para la selección de candidaturas, así como mecanismos ampliados de participación ciudadana y un mayor resguardo de la autonomía del INE.
Adicionalmente, el partido blanquiazul expresó su preocupación por la regulación del uso de inteligencia artificial (IA) en procesos electorales, un tema incluido en la propuesta general de reforma, al destacar que cualquier normativa en este ámbito debe garantizar la libertad de expresión y evitar riesgos de censura o manipulación del debate público digital.
Con esta postura, el PAN busca marcar la agenda del debate legislativo y presionar a sus adversarios políticos para que la discusión sobre la reforma electoral incorpore mecanismos reales de defensa de la democracia, antes de avanzar hacia cambios que modifiquen la estructura política del país.
Se prevé que la iniciativa de reforma electoral sea turnada a comisiones y comience su discusión en un plazo aproximado de dos semanas, una vez que el Ejecutivo la envíe formalmente a la Cámara de Diputados. La bancada panista adelantó que en ese periodo se abrirá el análisis técnico y político del proyecto, aunque reiteró que su respaldo dependerá de que se incluyan mecanismos firmes para impedir la intervención del crimen organizado en los procesos electorales.