El Gobierno de la Ciudad de México anunció el retiro definitivo de más de 220 microbuses correspondientes a las rutas 1 y 22, que durante años conectaron la zona oriente de la capital con el Zócalo capitalino. La medida forma parte del programa de modernización del transporte público impulsado por la administración local, con una inversión de 535 millones de pesos destinados al proceso de chatarrización y sustitución de unidades antiguas.
El arranque del programa se llevó a cabo en el Deportivo Oceanía, en la alcaldía Venustiano Carranza, donde la jefa de Gobierno, Clara Brugada, informó que esta acción busca mejorar la seguridad, la eficiencia y las condiciones ambientales del transporte concesionado.
Durante el evento, la mandataria capitalina explicó que la meta de su administración es que para el año 2030 ya no circulen microbuses en mal estado en la ciudad. Para lograrlo, detalló que se prevé sustituir entre 500 y 600 unidades cada año como parte de un plan integral de renovación.
Brugada destacó que el programa contempla apoyos económicos directos para los concesionarios que decidan chatarrizar sus unidades antiguas y adquirir vehículos nuevos. Explicó que el apoyo base es de 450 mil pesos por unidad para quienes opten por sustituir sus microbuses por nuevos camiones de tecnología convencional.
Sin embargo, la jefa de Gobierno subrayó que la administración capitalina busca incentivar la transición hacia modelos menos contaminantes. “Queremos que den ese paso y apuesten a la electromovilidad” afirmó. Por ello, anunció que el apoyo económico se duplicará para quienes decidan adquirir unidades eléctricas, alcanzando hasta 900 mil pesos por vehículo.
La inversión total de 535 millones de pesos permitirá no solo el retiro de más de 220 microbuses de las rutas 1 y 22, sino también avanzar en la transformación del sistema de transporte concesionado, uno de los principales retos históricos en materia de movilidad en la capital del país.