Ciudad de México.— Un video que circula en redes sociales ha encendido la indignación pública al mostrar a un hombre alzando la voz dentro de un hospital general, denunciando la falta de atención médica oportuna, escasez de personal y carencias de insumos básicos. Entre reclamos y evidente dolor, el ciudadano asegura que su hijo perdió la vida presuntamente tras no recibir la atención necesaria a tiempo.
“Tenemos derecho a exigir una atención digna. Somos puntuales en pagar con nuestros impuestos”, expresa el hombre visiblemente afectado. En el mismo testimonio señala que, pese a existir recursos destinados al sector salud, en la práctica los hospitales enfrentan una grave falta de médicos —“solo dos o tres”, afirma— así como escasez de medicamentos e insumos esenciales. También denuncia largas filas incluso en áreas de urgencias, donde pacientes esperan atención mientras enfrentan dolor o situaciones críticas.
El caso ha reavivado el debate sobre las condiciones del sistema de salud en México, particularmente en hospitales públicos. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el país cuenta con un promedio de apenas 2.4 médicos por cada mil habitantes, cifra inferior al promedio de países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, que ronda los 3.7. Esta brecha refleja una presión constante sobre el personal médico existente.
Asimismo, reportes recientes del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social han advertido sobre problemas persistentes en el acceso efectivo a servicios de salud, incluyendo desabasto de medicamentos y saturación hospitalaria. En múltiples estados del país, pacientes han denunciado tener que esperar horas, e incluso días, para recibir atención o conseguir tratamientos básicos.
El sistema de salud mexicano también ha enfrentado transiciones institucionales en los últimos años, como la sustitución del Instituto de Salud para el Bienestar por nuevos esquemas de atención, lo que ha generado desafíos operativos y administrativos que aún impactan en la calidad del servicio.
Organizaciones civiles y expertos en salud pública coinciden en que este caso no es aislado. La falta de personal médico, el desabasto de medicamentos y la saturación en hospitales son problemáticas recurrentes que afectan a miles de mexicanos, especialmente en el sector público.
El hombre del video concluye su mensaje con un llamado contundente: “Hay que alzar la voz”. Su testimonio se ha convertido en un reflejo del sentir de muchos ciudadanos que enfrentan un sistema de salud rebasado, donde —según denuncian— acceder a una atención digna puede convertirse en una lucha diaria.