El 20 de abril se registró un lamentable ataque en la zona arqueológica de Teotihuacán, el cual dejó un saldo de una persona fallecida y al menos 13 heridos. En las indagaciones del caso se dio a conocer la identidad del atacante: Julio César Jasso Ramírez, quien presuntamente planeó con antelación el ataque debido a los ideales políticos que compartía en sus redes sociales.
El sujeto de 27 años se quitó la vida después de perpetrar el crimen en contra de extranjeros que se encontraban en el sitio turístico. En su documentación se encontró que Jasso residía en la Ciudad de México, en la alcaldía Gustavo A. Madero; sin embargo, se tiene conocimiento de que anteriormente vivía en Tlapa de Comonfort, en el estado de Guerrero.
César Jasso se había mudado a la capital en 2018 y rentó un cuarto para estudiantes por tres meses en el número 16 de la Cerrada de Plan de San Luis de dicha alcaldía. El casero del edificio, Ulises Toledo, informó que el atacante llegó a vivir a ese inmueble a los 19 años. Además, describió a Jasso como “tranquilo, educado, callado” y que presuntamente solo asistía a su escuela con su mochila.
En redes sociales se difundió un video momentos antes del tiroteo, en el que César Jasso amenazó con matar a los turistas. Sin embargo, algo que llamó la atención de las personas es que el agresor hablaba con un acento españolizado. Toledo aseguró que, desde que lo conoció en 2018, hablaba con ese peculiar acento, pero el sujeto decía que era de Guerrero.
Alababa otros hechos violentos
En las indagatorias del tiroteo, el fiscal del Estado de México, José Luis Cervantes Martínez, informó que entre las pertenencias del atacante se encontraba una mochila de tipo táctica, en la que transportaba más de 50 cartuchos útiles, un arma punzocortante y elementos que hacían alusión a hechos violentos que sucedieron en Estados Unidos.
César Jasso portaba una imagen realizada con inteligencia artificial en la que se le mostraba con los autores del tiroteo masivo en la escuela secundaria Columbine, en Littleton, Colorado, en 1999. En este tiroteo, 13 estudiantes y un profesor fueron asesinados por los autores del atentado.
Si bien pareciera un detalle menor, este punto tomó relevancia, pues el tiroteo de Teotihuacán tuvo lugar el mismo día que el de Columbine, el 20 de abril, solo que con 27 años de diferencia. Ante esto, las autoridades de la fiscalía apuntaron a que se podría tratar de un caso de “copycat”, un perfil psicopático caracterizado por una tendencia a copiar situaciones que sucedieron en otros lugares, momentos y por otros personajes.
Entre sus pertenencias también se encontró literatura, imágenes y notas en las que el atacante afirmó que iba a cometer el crimen en respuesta al llamado de “una inspiración más allá de la Tierra”. Sobre esto, el fiscal estatal dijo que no daría más detalles.
Sobre el arma que portaba, se dio a conocer que se trataba de una pistola de la marca Smith & Wesson, cuyo costo asciende a 40 mil pesos. También portaba cartuchos de calibre .38 especial de la marca Águila, con un costo de 10 mil pesos.
Calificado como un “perfil psicopático”
Cervantes Martínez dijo que existía una hipótesis sobre que César Jasso tuviera un “perfil psicopático” caracterizado por la tendencia de “copycat”. De manera preliminar, el fiscal indicó una psicopatía, padecimiento o enfermedad, lo que desencadenó su actuar en la zona arqueológica.
Sobre sus tendencias ideológicas, el fiscal del Estado de México insistió en que se trataba de una persona con problemas psiquiátricos o psicológicos, en referencia a las indagatorias que se tienen hasta el momento.
No obstante, después de que ocurrió el hecho se difundieron las redes sociales de César Jasso, las cuales están invadidas de publicaciones que hacen alusión a la ideología fascista. En su perfil de X, activo desde 2016, compartía fotografías de Benito Mussolini, dictador italiano y fundador del fascismo.
Por otro lado, consumía contenido sobre nacionalismo español y de ultraderecha, pues seguía páginas como “Extrema Derecha España”, “Patria Libre” y “Movimiento Franquista”. A su vez, César hizo publicaciones sobre el “Día de la Raza” y conflictos políticos del país europeo.
A estos hechos se le atribuye la voz españolizada que fingía el sujeto, pues en su biografía se indicaba que era residente de Sevilla, España.
El fiscal del Estado de México aseguró que no fue un acto espontáneo, pues además de difundir ideales en redes sociales, el atacante ya había visitado Teotihuacán en distintas ocasiones. Se hospedó en hoteles aledaños y desde ahí planeó el crimen.
Hallazgo de otros perfiles
El caso se ha tornado polémico debido a la ideología política que el atacante difundió en sus redes; sin embargo, se encontró otra de sus cuentas que mantenía activa en 2014. En este perfil de X se presentaba como “escritor, compositor, ecologista, artista, dibujante, vegano y lector”.
A pesar de no mostrar posturas políticas, el atacante mostraba su fanatismo por la cantante estadounidense Lady Gaga, a través de comentarios de odio hacia Katy Perry, quien en ese entonces sostenía una rivalidad con la otra cantante y sus fanáticos.