A pesar de la eliminación de la Selección Mexicana en los octavos de final del Mundial 2026, un grupo de aficionados en Monterrey protagonizó un gesto que ha sido ampliamente reconocido en redes sociales. Al concluir la transmisión del partido entre México e Inglaterra, decenas de hombres, mujeres y familias permanecieron en la Explanada de los Héroes y distintos puntos de la Macroplaza para recoger la basura que habían generado durante el encuentro.
Videos compartidos por asistentes muestran a los aficionados caminando entre la multitud con bolsas de plástico y botes para reunir vasos, botellas, envases de comida y otros residuos que quedaron tras la concentración masiva. Las imágenes rápidamente se viralizaron y fueron celebradas por miles de usuarios, quienes destacaron el acto de responsabilidad y respeto hacia el espacio público.
La Macroplaza fue uno de los principales puntos habilitados por el Gobierno de Nuevo León para seguir el partido en pantallas gigantes. Debido a la expectativa generada por el encuentro, las autoridades ampliaron la capacidad del espacio con cinco pantallas distribuidas en distintos puntos de la plaza, con la intención de recibir hasta 100 mil aficionados y evitar aglomeraciones en el Fan Festival del Parque Fundidora.
Miles de personas se reunieron desde horas antes del silbatazo inicial para apoyar al Tricolor. El partido comenzó con un retraso cercano a una hora debido a una tormenta eléctrica en la Ciudad de México, conforme al protocolo de seguridad de la FIFA. Finalmente, Inglaterra se impuso 3-2 y puso fin al sueño mundialista de la selección mexicana en un encuentro que mantuvo la emoción hasta los últimos minutos.
Tras el silbatazo final, el ambiente cambió por completo. En lugar de los festejos que habían caracterizado las victorias anteriores de México durante el torneo, la mayoría de los asistentes abandonó el lugar entre lágrimas y aplausos para el equipo. Sin embargo, un sector de la afición decidió quedarse algunos minutos más para limpiar el sitio antes de retirarse.
El comportamiento llamó la atención porque contrastó con lo ocurrido en celebraciones previas del Mundial, cuando después de los triunfos de la Selección Mexicana diversas plazas y zonas de reunión terminaron cubiertas por grandes cantidades de basura, obligando a cuadrillas de limpieza a retirar toneladas de residuos durante la madrugada. Esa situación incluso motivó a las autoridades de Nuevo León a reforzar medidas preventivas y ampliar la infraestructura para el último partido disputado por México en territorio nacional.
En redes sociales, numerosos usuarios compararon la actitud de los aficionados mexicanos con la cultura de limpieza que desde hace años distingue a la afición japonesa en competencias internacionales. Los seguidores de Japón se han vuelto un referente mundial por permanecer al término de los partidos para recoger la basura de las gradas, una práctica que responde a una costumbre profundamente arraigada en su sociedad, donde mantener limpios los espacios compartidos forma parte de la educación desde la infancia y representa una muestra de respeto hacia la comunidad y hacia quienes utilizarán el lugar posteriormente.
El gesto fue ampliamente aplaudido porque, más allá del resultado en la cancha, proyectó una imagen distinta de la afición mexicana y recordó que el cuidado de los espacios públicos también forma parte de la experiencia colectiva que deja un evento de esta magnitud.