En enero del presente año, la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos arrestó al mecánico Roberto Orozco Ramírez y posteriormente lo liberó en mayo, después de que un juez federal determinó que su arresto por motivos de inmigración violó su derecho constitucional al debido proceso. Debido a su detención, los pobladores de Froid protestaron para exigir su liberación.
Orozco Ramírez es querido en la comunidad, pues es propietario de Orozco Diesel, un taller de reparación de motores diésel; además, entrena a jóvenes en béisbol y es voluntario en el mantenimiento de autobuses escolares. De acuerdo con registros judiciales, él y su familia han vivido en dicha comunidad por más de una década.
Según la información oficial, Orozco Ramírez fue llevado a Estados Unidos cuando era niño, después de huir de México al ser víctima de violencia. En 2009 fue deportado y poco tiempo después regresó a dicho país.
Tras ser detenido por la Patrulla Fronteriza, la fiscalía federal estadounidense lo acusó de haber reingresado al país de manera ilegal, pero Orozco Ramírez se declaró inocente. Sin embargo, en abril este cargo fue desestimado después de que la defensa del hombre impugnara la legalidad de la orden de deportación.
Posteriormente, sus abogados presentaron una petición en la que solicitaron la liberación inmediata de Orozco Ramírez, quien se encontraba en un centro de detención de inmigración en Montana, Estados Unidos.
En mayo, el juez federal Brian Morris ordenó la liberación de Orozco Ramírez en un plazo máximo de 24 horas, pues consideró que el gobierno había violado su derecho al debido proceso sustantivo, al mantenerlo detenido durante meses sin que se celebraran audiencias de fianza sobre su caso.
Aunque actualmente Orozco Ramírez fue puesto en libertad, aún enfrenta un proceso de deportación ante el tribunal de inmigración de Estados Unidos, por lo que sus abogados podrían buscar recursos legales para que se le permita permanecer en el país.