No dejan de moverse las piezas del ajedrez político que se ha convertido Venezuela y su gobierno tras la captura de Nicolas Maduro por parte de Estados Unidos, como breve contexto debemos tener en claro que tras la detención del dictador Venezolano a manos de la administración Trump, el gobierno estadounidense declaró mantenerse a cargo del país, al menos hasta que sea “seguro” para ellos dejarlos “gobernarse” por su cuenta.
Bajo estas condiciones, Estados Unidos nombró oficialmente a Delcy Rodriguez la ex-vicepresidenta de Maduro como la mandataria legítima de Venezuela supuestamente siendo supervisada directamente por Donald Trump, acción que sorprendió a más de uno; pues se esperaba que Maria Corina Machado líder de la oposición venezolana regresará al país para gobernarlo pues su partido ganó las elecciones presidenciales en 2024 sin embargo Nicolas Maduro se impuso como presidente y no soltó el puesto.
Y mientras que el gobierno estadounidense justificó su decisión argumentando que Venezuela se encontraba en un momento muy vulnerable y que Corina Machado no contaba ni con el apoyo, ni con el respaldo suficiente en el país, mencionando que esto podría provocar más rupturas y crisis en el territorio sí ella se impusiera como presidenta, por lo que se decidió que una figura del chavismo permaneciera en el poder al menos hasta que la situación se estabilizara; por otro lado circularon fuertemente los rumores que apuntaban a que la decisión de no darle la presidencia de Venezuela a Maria Corina Machado sería una consecuencia directa de ser la ganadora del Premio Nobel de la Paz, galardón que el mismo Donald Trump ansiaba con recibir desesperadamente tras sus pobres intentos de intervención en problemas internacionales como los conflictos de medio oriente y entre Rusia con Ucrania.
Rumores que no hicieron más que fortalecerse después de que la misma Maria Corina Machado viajara directamente hasta la Casa Blanca en Washington para darle en bandeja de plata con bombo y platillo el codiciado Premio Nobel de la Paz a Donald Trump, consiguiendo con esta acción que el mandatario estadounidense declarara públicamente después de la entrega que “podría considerar a Machado” para la situación en Venezuela y su administración.
En tanto, Delcy Rodriguez presidenta impuesta por Estados Unidos en Venezuela, ha defendido a su antecesor Nicolas Maduro, declarando públicamente que él es, el presidente de Venezuela y que se mantiene secuestrado por el gobierno estadounidense, aunque tras bambalinas ha cooperado y obedecido las órdenes de los Estados Unidos enviando grandes cantidades de petróleo y liberando a presos políticos.
Aunque en los últimos días parece que la presión del gobierno estadounidense y la complicada situación del país le ha cobrado factura a Delcy pues en una de sus más recientes declaraciones públicas durante un acto con trabajadores petroleros en la ciudad de Puerto La Cruz y que fue transmitido en televisión estatal durante el fin de semana, la gobernadora estalló y arremetió en contra de Estados Unidos con las siguientes palabras: “Ya basta de las órdenes de Washington sobre políticos en Venezuela, que sea la política venezolana quien resuelva nuestra divergencia y nuestros conflictos internos, ya basta de potencias extranjeras”.
Estas declaraciones llegaron hasta los oídos del mismo presidente Trump gracias a los reporteros que lo interceptaron a las afueras de la Casa Blanca y quienes le cuestionaron sobre estas palabras de la mandataria, la respuesta de Trump fue breve y concisa “No se exactamente qué está pasando allí, pero no he escuchado eso en absoluto” y añadió “tenemos una muy buena relación” refiriéndose a Venezuela.
Resultando sospechoso pues parece que Trump hace oídos sordos de forma conveniente a declaraciones en su contra, cuando precisamente él se ha caracterizado por ser bastante directo, frontal y confrontativo; aunque las razones o motivos que tendrá Trump para elegir ignorar estas declaraciones aun no son del todo claras.
Por su parte y mientras todo esto sigue en desarrollo, Maria Corina Machado se reunió con Marco Rubio a puerta cerrada en Washington hoy mismo tras la comparecencia de Rubio ante el Senado estadounidense, en ese mismo evento el funcionario estadounidense explicó la política del gobierno del presidente Trump hacia Venezuela, destacando el momento donde mencionó que no dudaran en usar la fuerza en contra de Delcy o Venezuela si no cooperan, definiendo así el contexto político que se vive actualmente entre ambos países.