El 25 de febrero de 2026 fue detenida la familia Gámez Cuéllar por agentes migratorios, luego de asistir a una cita rutinaria con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, o conocido por sus siglas en inglés como ICE. El día de ayer, Luis Antonio Gámez, Emma Guadalupe, dos menores de edad y Antonio Gámez fueron liberados, después de que políticos de ambos partidos estadounidenses pidieron su liberación.
Los Gámez Cuéllar son una familia originaria de San Luis Potosí, México, la cual emigró a los Estados Unidos de América (EE.UU.) en 2023 tras enfrentar el secuestro de Luis Gámez, el padre de la familia. Los integrantes de esta familia se vieron obligados a abandonar el país luego de que Luis fuera privado de su libertad por miembros del crimen organizado, esto porque su banda se negó a interpretar canciones asociadas con la Santa Muerte. Tras este ataque la familia decidió emigrar al país vecino a través de la aplicación CBP One, la cual emite citas para dar asilo a migrantes mediante la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU.
Desde su ingreso a ese país, la familia no dejó de asistir a sus audiencias y citas de control migratorio con ICE, para darle continuidad a su caso. Mientras su proceso seguía, los Gámez Cuéllar se instalaron en el sur de Texas, en la zona del Valle de Río Grande, donde Caleb y Joshua, ambos menores de edad, y Antonio se intregaron de manera rápida a la escena musical de la región.
Antonio, quien acaba de cumplir la mayoría de edad, y Caleb se integraron al conocido grupo Mariachi de Oro de la McAllen High School. Mientras que el menor de los hermanos, Joshua, se convirtió en integrante del Programa de Mariachi de la Travis Elementary School. Debido a su participación en eventos culturales como conciertos, competencias o eventos escolares, los hermanos comenzaron a ser figuras reconocidas dentro de la comunidad de mariachis de Texas.
La detención de la familia provocó una reacción inmediata entre los amigos y maestros cercanos a los Gámez Cuéllar. En redes sociales se comenzaron a compartir videos de los mariachis, en los cuales pedían por su liberación, además de argumentar que se trataba de músicos, no de criminales.
Cuando se llevó a cabo la detención, Antonio fue separado de su familia por haber cumplido ya la mayoría de edad. El joven fue trasladado al El Valle Detention Center, mientras que su familia fue llevada al Dilley Detention Center. Debido a esto, se registraron distintas movilizaciones en las inmediaciones de El Valle, pues los manifestantes exigían la liberación del joven y del resto de su familia.
Ante la respuesta de la comunidad del sur de Texas, distintos políticos del Partido Demócrata y del Partido Republicano comenzaron a abogar por la libertad de la familia de origen mexicano. Por su lado, Joaquín Castro, miembro de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos y perteneciente al Partido Demócrata, asistió al Dilley Detention Center. Ahí abogó por la injusta detención de los menores de edad. A las pocas horas de llegar al lugar, ambos menores y sus padres de familia fueron liberados.
A su vez, la también miembro de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos por el Partido Repúblicano, Mónica de la Cruz, asistió al lugar donde Antonio Gámez se encontraba privado de su libertad. De la Cruz argumentó que la liberación del joven había sido resultado de su “defensa directa ante la Casa Blanca y el Departamento de Seguridad Nacional”. Por su lado, la familia Gámez comentó para el periódico The New York Times que jamás mantuvieron un contacto con De la Cruz, y por el contrario, la liberación de Antonio se retrasó hasta que el joven pudiera tomarse una foto con la política republicana.
El caso de esta familia tocó fibras sensibles dentro de la comunidad latina que reside en los Estados Unidos de América, pues la detención se dio mientras las políticas migratorias en el país enfrentan un endurecimiento perjudicial para los migrantes. Como lo mencionaron sus seres queridos, la familia Gámez “no son criminales”, sino personas en busca del sueño americano debido a la inseguridad de su propio país.